Santiago. Las vigilias marcaron la tónica de la jornada en que Chile recuerda uno de los terremotos más devastadores de su historia que terminó con la vida de más de 500 personas y dejó daños estimados en US$30 mil millones.

A las 3:34 de hoy, justo cuando la tierra se remeció con un 8,8 grados en la escala de Richter, se escuchaban campanadas en el epicentro del sismo, en la localidad costera de Cobquecura.

El presidente Sebastián Piñera participó en la emotiva ceremonia en que se recordaron el paso del sismo y el posterior tsunami. Se lanzaron velas y flores al mar como recordatorio de las personas cuyos cuerpos jamás han sido encontrados.

En la isla de Juan Fernández, uno de los lugares más perjudicados pues no hubo aviso de maremoto y el temblor se sintió levemente, las autoridades organizaron velatones y recordaron a la veintena de personas que no pudieron salvar de las olas que cubrieron gran parte del territorio insular.

La jornada de conmemoración empezó pasadas la medianoche con una misa en el cerro O'Higgins en la comuna de Constitución. A la ceremonia asistió el intendente del Maule, Rodrigo Galilea, y parlamentarios de la oposición. Antes, en todo caso, el mandatario recorrió toda la zona devastada de la Octava región, entregando títulos de dominio a personas que perdieron sus viviendas porque el mar se las llevó.

El mandatario estuvo en Caleta Tumbes donde hizo "un llamado a todas las chilenas y chilenos de buena voluntad: en tiempos como éstos, frente a la adversidad del terremoto, los desafíos del presente, las oportunidades del futuro, necesitamos más que nunca unidad. Son tiempos de unidad, no de división; son tiempos de espíritu constructivo y no espíritu destructivo; son tiempos de grandeza y no de pequeñeces; son tiempos de coraje y no de temor”.

A reglón seguido indicó que "duele, como presidente, ver que líderes de nuestro país se restan a este llamado a la unidad”, pero agregó que “como nunca pierdo las esperanzas, yo sé que el llamado a la unidad, el llamado a un espíritu constructivo, el llamado a la grandeza, el llamado a la generosidad y a la solidaridad, sí ha llegado profundamente al alma y corazón del pueblo chileno”, aludiendo así a la ausencia de la totalidad de los dirigentes de la Concertación.

En paralelo el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, explicaba porque se marginaban de las actividades.

"No nos parece razonable hacernos parte de las invitaciones a actividades organizadas por el Gobierno. Nuestra centralidad y el protagonismo que reconocemos en estos hechos es a la ciudadanía, a los que sufrieron en carne propia las consecuencias del terremoto y el tsunami", afirmó Andrade.