Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, conmemoró este viernes sus primeros 100 días de gobierno marcado por las secuelas de un devastador terremoto, pero con el viento a favor por una economía que repunta y saca aplausos.

El empresario de derecha con una fortuna valuada en más de US$2.000 millones, posee un apoyo de poco más de 50% desde que llegó al poder en marzo, tras 20 años de gobiernos de centroizquierda.

Sin embargo, su arribo al palacio presidencial fue abrupto y con muy poco margen para ceremonias tras el terremoto de magnitud 8,8 que sacudió al país a fines de febrero y que dejó más de 500 muertos y pérdidas por unos US$30.000 millones.

"Todavía es un gobierno en rodaje, en que se vio enfrentado al tema del terremoto (...) eso lo complicó, aunque no es lo único que lo está interfiriendo", dijo Carlos Huneeus, director del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC).

Negociación. En sus primeras semanas en el poder, Piñera se concentró en las labores de emergencia tras la catástrofe, especialmente en el centro y sur del país. Ahora está enfocado en la reconstrucción, con un plan de financiamiento en que ha debido medir fuerzas con la oposición en el poder legislativo.

"Quiero pedir al Congreso que no le dé la espalda al país, a los damnificados (...) porque lo necesitamos (el plan de financiamiento) con más urgencia que nunca", dijo Piñera en la conmemoración de los primeros 100 días de su gobierno.

El gobernante no tiene mayoría en el Senado y eso quedó en evidencia esta semana, luego de que fue rechazado un ajuste en la regalía minera para financiar parte de la reconstrucción, en su primer revés político y aviso de que sus proyectos estrella pueden fracasar en el legislativo.

"El tiene que gobernar con el Congreso (...) Tiene que negociar más. No puede andar como un predicador en el desierto criticando a la Concertación que no lo deja gobernar. Ese es un signo de debilidad", agregó Huneeus.

Economía avanza.  Antes del terremoto, la economía chilena había comenzado a retomar su crecimiento, luego de que se contrajo 1,5% en 2009.

Sin embargo, el quinto mayor sismo de la historia moderna frenó el dinamismo de los primeros meses y provocó una contracción de 2,9% en marzo. Pero en abril se registró una fuerte recuperación de la actividad, apoyada en las labores de reconstrucción y una robusta demanda interna.

"La fortaleza de la demanda interna explica la rápida recuperación de la economía post-terremoto y también apoya un escenario de mayores presiones inflacionarias", dijo en un informe Santander GBM, unidad del mayor grupo financiero en Chile.

Sin el terremoto, la economía chilena habría crecido cerca de 6% este año, estimó el Banco Central. Pero el gobierno tiene puestas sus fichas en una fuerte recuperación de la actividad en el segundo semestre, para alcanzar una expansión del PIB de entre 4 y 5% en 2010.

Adicionalmente, la agencia Moody's subió esta semana la calificación sobre la deuda de Chile a "Aa3" desde "A1", elogiando su resistencia financiera pese a la desaceleración mundial y los efectos del potente sismo.

Nubarrones. A diferencia de los últimos días del anterior gobierno, Piñera una vez que asumió se fijó como objetivo retomar una mejor relación con el vecino Perú, pese a un litigio internacional por un diferendo en sus límites marítimos.

Perú busca con la demanda delimitar la frontera marítima bilateral, algo que Chile afirma es un caso cerrado desde hace más de medio siglo.

Sin embargo, analistas estiman que el acercamiento entre ambos países aún es frágil, cuando Santiago y Lima intentan conseguir un pronunciamiento de Ecuador, vecino a Perú, sobre el diferendo marítimo.

Por otra parte, esta semana Piñera consiguió en un trámite récord que Argentina otorgara el beneplácito a la llegada de un nuevo embajador al vecino país, tras la renuncia de su antecesor por polémicas declaraciones en defensa de la dictadura del general Augusto Pinochet.

Otro aspecto que ha nublado el estreno de Piñera en su arribo al poder es la promesa incumplida de desprenderse de todos sus negocios.

Primero fue una lenta venta de su participación en el pacto controlador de la aerolínea chilena LAN y aún está pendiente la enajenación de su canal de televisión Chilevisión tras una fallida operación.