La polémica se adueñó del tradicional Te Deum Evangélico que se lleva a cabo tradicionalmente en Chile en el marco de las fiestas por la independencia y al cual asisten representantes de todos los poderes del Estado, incluyendo el presidente de la República.

El tema del consumo de la marihuana saltó sorpresivamente a la palestra después que el secretario general del Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas (Coniev), Hédito Espinoza -quien fue el principal orador- contó la tradicional fábula de la ranita que se sumerge cómodamente en el agua tibia, sin darse cuenta que ésta sube de temperatura, hasta morir por el calor.

De esta forma, Espinoza quería referirse a que el relajo se impone lentamente hasta que una sociedad termina por sumergirse en la corrupción moral, lo que a su juicio estaría pasando en Chile.

Polémica sobre el consumo de marihuana. Y a continuación, emplazó al senador socialista Fulvio Rossi, quien ha reconocido el consumo ocasional de marihuana.

“Si un Senador reconoce públicamente fumar una o dos veces marihuana, debería haber renunciado a su cargo o al menos tendría una fuerte censura social y una sanción en el comité de ética en el Congreso. Es incompatible con el cargo de legislador ver o votar leyes bajo el virtual efecto de psicotrópicos”, dijo el pastor.

La reacción del parlamentario no se dejó esperar. "Las personas como él son quienes promueven la intolerancia, el odio, el resentimiento y la discriminación y que son el germen del odio que albergan los jóvenes que cometen crímenes como el de Daniel Zamudio”, dijo.

Para el senador, Espinoza "eligió mal el lugar para desarrollar su discurso. Chile va en otra dirección. Hay que informarle que aprobamos una Ley Antidiscriminación... Personas como Hédito Espinoza, son también responsables de los crímenes de odio como el de Daniel Zamudio”.

Críticas a los políticos y los jueces. Pero el representante de las iglesias evangélicas no sólo criticó a Rossi, también cuestionó al poder judicial, cuando afirmó que "creemos y nos gustan los países donde los jueces imparten justicia, en donde se protege más a la víctima que al delincuente", dijo La Nación.cl.


Al referirse a la pobreza, tocó el tema de la polémica sobre los resultados de la encuesta Casen, que calificó como “un debate éticamente reprochable y estéticamente indecoroso, centrado en la forma y no en el fondo".

Añadió que "nos parece una falta de respeto, la pobreza no puede ni debe ser jamás utilizada como una herramienta para confrontaciones electorales".

"Con desazón contemplamos que la discusión de políticas públicas de alto interés nacional y de bien común, como son el caso energético, el sueldo mínimo, la seguridad, la Educación y la Salud se practica en trincheras con discurso grandilocuente que pueden ser agradables de escuchar, fáciles de creer, pero difíciles de realizar", agregó.

Y concluyó diciendo que "percibimos que algunos están más preocupados de la próxima elección que de la próxima generación".

Reacción presidencial. Por su parte, el presidente Sebastián Piñera consideró la ceremonia como "una homilía de acción de gracias, pero también de expresión de esperanzas".

Destacó que en la cita “se han defendido valores que son muy importantes para la sociedad chilena: el valor de la vida, de la familia y la unidad".

Puntualizó que "estos son valores que nunca debemos dejar de defender" y "por todo eso nos vamos con el alma más contenta, y con el espíritu más fortalecido", informó Radio Cooperativa.

Piñera llamó a los chilenos a reflexionar en estas fechas “respecto de lo que es nuestra patria, lo que celebramos y también respecto de la forma en que juntos tenemos que enfrentar las tareas, desafíos y caminos del futuro".