Seúl. China, presionada nuevamente por Washington para frenar a Corea del Norte tras su ataque de artillería de la semana pasada contra Corea del Sur, dijo a Pyongyang que su relación había resistido "tempestades" internacionales.

Este miércoles, el espía jefe surcoreano indicó que era altamente probable que el aislado Corea del Norte ataque a su acaudalado vecino nuevamente.

El almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, declaró que el bombardeo de la semana pasada amenazaba la estabilidad de la región, hogar de tres de las mayores economías asiáticas.

China se ha negado a culpar a su aliado por bombardear la isla surcoreana de Yeonpyeong, un incidente que destruyó decenas de casas y dejó cuatro muertos, ni por el hundimiento de un buque naval surcoreano en marzo.

"La tradicional amistad de China y Corea del Norte ha resistido las pruebas de tempestades y cambios internacionales y se ha repuesto con el tiempo", dijo el jefe legislador chino Wu Bangguo a una delegación norcoreana visitante, según reportó el jueves el principal periódico oficial chino, People's Daily.

Ninguna de las declaraciones publicadas de Wu mencionaban el reciente enfrentamiento entre las dos Coreas, ni la antigua disputa sobre las actividades nucleares norcoreanas.

Tanto Pekín como Pyongyang se comprometieron con "fortalecer la comunicación estratégica" y la cooperación económica, indicó Wu.

China, que dijo que no tomaría partido en la disputa, propuso conversaciones de emergencia de los seis países involucrados en las conversaciones de desnuclearización de Corea del Norte: Estados Unidos, Japón, las dos Coreas, China y Rusia.

La agencia oficial de noticias Xinhua dijo que Moscú expresó su apoyo a las consultas de emergencia y el primer ministro ruso, Vladimir Putin, dijo en una entrevista de CNN que el diálogo estaba "en el interés de Rusia".