Pekín. China dijo este sábado que estaba dispuesta a discutir sus diferencias sobre derechos humanos "con un respeto mutuo" con Estados Unidos, después de rechazar un reciente informe oficial de Washington como injerencia en sus asuntos internos.

"A China le gustaría realizar un diálogo sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo. Pero China se opone resueltamente a usar el asunto de los derechos humanos para interferir en los asuntos internos de China", dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hong Lei, en un comunicado en la página web del ministerio www.fmprc.gov.cn.

China ha extendido una ofensiva contra los disidentes, abogados de derechos humanos y manifestantes que desafían los controles del Partido Comunista, siendo el artista Ai Weiwei el más prominente de los activistas en ser detenidos por la policía o bajo custodia secreta.

La policía ha dicho que Ai enfrenta una investigación por "supuestos delitos económicos", una acusación que su familia ha rechazado como cobertura para sofocar su abierta crítica a la censura del gobierno y los abusos.

Las medidas drásticas de China contra la disidencia han provocado una protesta de Washington y de otras capitales occidentales, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo este viernes que estaba "profundamente preocupada" al respecto.

El portavoz del ministerio del Exterior de China respondió que Estados Unidos debería centrarse más en sus propios asuntos de derechos humanos.

"Recomendamos al lado estadounidense que reflexione sobre sus propios asuntos de derechos humanos, no se posicione como un predicador de los derechos humanos, y que deje de usar el tema de los derechos humanos para interferir en los asuntos internos de otros países", dijo Hong.

China habitualmente desdeña la crítica extranjera de sus restricciones sobre las actividades legales, políticas y religiosas de sus ciudadanos, y dice que su pueblo disfruta de más libertad y mejor calidad de vida que en el pasado. También acusa a Estados Unidos de hipocresía en los estándares de derechos humanos.

El último reporte del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre derechos humanos en todo el mundo dijo que Pekín había aumentado las restricciones sobre abogados, activistas, blogeros y periodistas; estrechado controles sobre la sociedad civil; e intensificado sus esfuerzos para controlar a la prensa y el acceso a internet.