Pekín. China esquivó el domingo las presiones para criticar a Corea del Norte en una cumbre regional, y en su lugar instó a sus vecinos a calmar las tensiones por el hundimiento de un buque y evitar cualquier enfrentamiento que pudiera sacudir Asia.

Seúl y Tokio culpan a Corea del Norte de lanzar un torpedo contra la corveta surcoreana Cheonan en marzo, matando a 46 marineros surcoreanos, el incidente militar más letal desde la guerra de Corea.

China, que es el principal socio comercial de Corea del Norte y que luchó junto a los norcoreanos en la Guerra de Corea de 1950 a 1953, ha rechazado condenar públicamente a Pyongyang, explicando que aún debe evaluar las pruebas.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, se ciñó a esa postura en la cumbre de dos días en Seogwipo, que originalmente iba a concentrarse en la integración económica regional.

"La tarea apremiante ahora es responder apropiadamente a los graves efectos del incidente del Cheonan, para reducir progresivamente las tensiones, y especialmente evitar un enfrentamiento", dijo Wen, de pie junto al primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, y al presidente surcoreana, Lee Myung-bak, al final de la cumbre.

Wen no mencionó a Corea del Norte por su nombre, ni dio una afirmación firme de que China aceptaría condenar a Corea del Norte en el Consejo de Seguridad de la ONU para condenar o sancionar a Pyongyang.

Corea del Norte ha negado reiteradamente su responsabilidad por el incidente en Cheonan. La oficina coreana central de noticas culpó el sábado a Estados Unidos en Japón y hacer sentir a China "incómoda".

Corea del Sur anunció la semana pasada una serie de sanciones contra su vecino, incluida la reducción del comercio, reanudar la transmisiones de propaganda a través de la frontera. También se comprometió a llevar su caso al Consejo de Seguridad de la ONU.