Pekín. China liberó a uno de sus disidentes políticos con una de las condenas más prolongadas, el activista mongoliano Hada, pero su paradero es desconocido y es muy posible que sus movimientos hayan sido restringidos, dijo este lunes un grupo de derechos humanos.

Hada fue juzgado en la región de Mongolia Interior en 1996 y sentenciado a 15 años en prisión por acusaciones de separatismo y espionaje debido a su apoyo a la Alianza Democrática Mongoliana del Sur, que luchaba por los derechos de su etnia.

Debía ser liberado en Chifeng, una ciudad de Mongolia Interior al noreste de Pekín, el viernes pasado, el mismo día en que otro disidente chino, Liu Xiaobo, era homenajeado con el premio Nobel de la Paz de este año.

La policía detuvo a la esposa y al hijo de Hada antes de su liberación, aunque ahora aparentemente se han reunido, dijo en un comunicado el Centro de Información de Derechos Humanos del Sur de Mongolia, basado en Nueva York, mostrando imágenes del encuentro en un sitio en internet: www.smhric.org.

"A jugar por las ropas de Xinna y Uiles, estas fotografías parecen ser bastante recientes y auténticas", dijo al grupo Naraa, hermana de la esposa de Hada, Xinna, agregando que no sabían dónde estaban.

"Pero ellos aún no han sido liberados", aseveró.

Uiles es el hijo de Hada. Muchos mongolianos en China usan sólo un nombre.

Las autoridades chinas a menudo anuncian la liberación de los prisioneros políticos pero los colocan bajo arresto domiciliario o restringen sus movimientos y contactos con el mundo exterior. El grupo exiliado afirmó que la fotografía parecía haber sido tomada en la habitación de un hotel.