Pekín. El gobernante Partido Comunista chino dio su señal más fuerte de que encarará nuevas reformas, al excluir una usual referencia al difunto líder Mao Zedong en declaraciones dadas antes de una transición de líderes políticos en la segunda mayor economía del mundo.

Mao siempre ha sido presentado como una gran fuente ideológica en los comunicados del partido, los que también suelen mencionar a Marx y Lenin.

El Politburó, un poderoso consejo con dos docenas de miembros activos, dijo este lunes que el congreso comunista del próximo mes podría discutir una modificación a la constitución del partido.

Las modificaciones previas han llevado a importantes reformas económicas y políticas en el país más poblado del mundo.

El Buró Político excluyó en su declaración una expresión estándar que citaba al marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong, que adaptó las teorías originales del marxismo surgidas de la Europa industrial a las condiciones de una China eminentemente rural cuando tomó el poder en 1949.

El congreso del Partido Comunista chino llegará en momentos en que la economía del gigante asiático se encamina a su menor tasa de crecimiento anual en por lo menos 13 años, mientras que las tensiones sociales -como una creciente ira por la corrupción y por demandas no satisfechas en asistencia social- han generado protestas.

"Es muy importante", dijo Zheng Yongnian, director del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur, sobre la exclusión de una referencia al pensamiento de Mao Zedong y sus implicaciones para los próximos líderes.

"Antes de la caída de Bo Xilai, esa dirección no estaba tan clara. Pero ahora se ha vuelto muy nítida", agregó.

Bo fue destituido este año en el mayor escándalo político de China en dos décadas.

Al eliminar el pensamiento de Mao Zedong, los líderes chinos mostraron un impulso hacia las reformas, dijo Zheng, de la misma manera que Deng Xiaping, el fallecido líder chino, introdujo las reformas de mercado en la década de 1970, que convirtieron a China en una potencia económica.

Tampoco se hizo referencia al pensamiento de Mao en un anuncio anterior sobre la fecha del congreso del partido.

Las diferencias doctrinales entre las facciones reformistas y las más izquierdistas en el seno del Partido Comunista chino reflejan un debate interno acerca de la labor de los nuevos líderes, que tomarán las riendas del país en el congreso que se inicia el 8 de noviembre en Pekín.

El congreso del Partido Comunista chino llegará en momentos en que la economía del gigante asiático se encamina a su menor tasa de crecimiento anual en por lo menos 13 años, mientras que las tensiones sociales -como una creciente ira por la corrupción y por demandas no satisfechas en asistencia social- han generado protestas.