Uno de los países más cercanos a Corea del Norte, China, fue uno de los primeros en reaccionar tras el ataque de ese país a una isla surcoreana, que provocó un intercambio de artillería que dejó al menos un muerto, por lo que Pekín llamó a ambas Coreas a “hacer más” para bajar la tensión bilateral.

El portavoz del ministerio chino de Exteriores, Hong Lei, expresó su preocupación sobre el tema y pidió "a las partes implicadas que hagan más para contribuir a la paz y la estabilidad en la región”.

Asimismo, sostuvo que es “imperativo” el regreso a la mesa de negociaciones sobre el programa nuclear de Pyongyang, que está integrada por EE.UU., Rusia, China, Corea del Norte, Corea del Sur y Japón, informó El País

Por su parte, Rusia ve un "peligro colosal" en una escalada de los enfrentamientos en la península coreana después de que Corea del Norte atacó el martes una isla de Corea del Sur, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

"Es necesario que terminen inmediatamente todos los ataques. Hay un peligro colosal que debe ser evitado. Las tensiones en la región están creciendo", dijo Lavrov a periodistas durante una visita a Minsk, la capital de Bielorrusia.

"Aquellos que iniciaron esto cargan con una enorme responsabilidad", sostuvo. "Lo que está pasando requiere consultas", agregó.

El ministerio de Relaciones Exteriores ruso indicó en un comunicado que Moscú observaba los eventos "con profunda alarma".

En tanto, en Japón, el primer ministro, Naoto Kan, instruyó a sus ministros estar preparados "para cualquier eventualidad".

* Con información de Reuters