San José. Cuando el país apenas sale de su peor recesión en casi 30 años, los diputados de Costa Rica votaron para sí mismos un aumento salarial del 72 por ciento como una de las primeras medidas de la legislatura, que comenzó casi junto con el periodo de la presidenta Laura Chinchilla.

Los diputados votaron, cerca de la medianoche del lunes, que sus salarios pasarán de un equivalente en colones actualmente de 4,630 dólares, a 7,963 dólares mensuales.

La decisión desató críticas y protestas.

La medida fue aprobada con 35 votos a favor de un bloque liderado por el gobernante Partido Liberación Nacional (PLN) y 20 en contra de un total de 57 asientos que tiene el Congreso unicameral, cuyos nuevos diputados asumieron el 1 de mayo.

Los diputados enviarán el texto aprobado a la Corte Suprema de Justicia para asegurarse de que no haya roces con la Constitución y luego lo votarán nuevamente en un segundo y último debate para pasarlo posteriormente a Chinchilla para su firma.

La presidenta ha dicho que ejercerá el veto contra el alza salarial si implica un aumento en el gasto público.

Esteban Rojas, asesor de la fracción del PLN, al que también pertenece el ex presidente Oscar Arias, dijo que están recortando el presupuesto del Congreso para poder subir los salarios.

"La idea es equiparación salarial, no aumentando el presupuesto del Congreso sino buscando recorte presupuestario, recortando en ciertos rubros (...) como es el tema del combustible, de la compra de papel, teléfonos celulares", dijo.

La diputado María Jeanett Ruiz, del izquierdista y opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), votó en contra porque dijo que son los salarios de los trabajadores que se deberían revisar. En promedio un trabajador gana 116.924 colones (216 dólares).

Costa Rica se encuentra entre los países política y económicamente más estables de América Latina, pero tiene casi 20% de la población sumida en la pobreza.

La medida de los diputados, la segunda iniciativa que votaron luego de una reforma al sistema educativo, despertó una andanada de críticas desde distintos sectores y un centenar de personas marchó en señal de protesta la tarde del lunes por el centro de San José, la capital.