Oslo. El activista chino y defensor de la democracia, Liu Xiaobo, ganó este viernes el premio Nobel de la Paz, un anuncio que Pekín había previsto y criticado duramente.

El Comité Noruego del Nobel alabó a Liu por su "larga y pacífica lucha por los derechos humanos en China. El (...) Comité cree desde hace tiempo que hay una estrecha conexión entre los derechos humanos y la paz".

El premio pone a los derechos humanos de China en el centro de la escena, en momentos en que Pekín busca jugar un papel más importante en el escenario internacional.

Liu fue condenado a 11 años de prisión en diciembre último por suscribir un manifiesto en 2008 junto otros activistas chinos que pidieron libertad de expresión y elecciones libres.

El ex profesor de literatura cobró relevancia al erigirse como líder durante las protestas en la Plaza Tiananmen en 1989.

Posteriormente fue encarcelado durante 20 meses y después pasó tres años en un campo de trabajo de "reeducación" durante la década de 1990, y pasó meses bajo un virtual arresto domiciliario.

El viceministro de Relaciones Exteriores chino, Fu Ying, advirtió al responsable del Instituto Nobel contra la concesión del premio a Liu durante una visita a Oslo este verano, diciendo que dañaría las relaciones entre China y Noruega mientras negocian un acuerdo de comercio bilateral.

Pekín también criticó enérgicamente a Oslo después de que el premio de 1989 recayera en el exiliado líder espiritual del Tíbet, el Dalai Lama.

Una portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino dijo el mes pasado que las acciones de Liu eran "diametralmente opuestas a los objetivos del premio Nobel".

Noruega dice que el Comité Nobel, elegido por el Parlamento y compuesto por ex políticos, es totalmente independiente.

El premio, dotado con 10 millones de coronas suecas (alrededor de US$1,5 millones), será entregado en Oslo el 10 de diciembre.