Tegucigalpa. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que llegó a Honduras este viernes comenzará este lunes de forma oficial su visita al país para analizar la situación de las garantías fundamentales tras las elecciones del 26 de noviembre de 2017.

El jefe de delegación es Joel Hernández, mientras que la comisionada Esmeralda Troiti, fungirá como presidenta de la CIDH en Honduras, durante la visita programada del 30 de julio al 3 de agosto. Los relatores especiales desde su llegada este viernes a Honduras se reunieron, entre otros, con el ex presidente de Honduras Manuel Zelaya, quien les entregó una carta solicitando que intercedan para que en Honduras se respete el estado de derecho.

La Comisión, que es un órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), expresó en enero su preocupación por las amenazas y el hostigamiento sufrido por defensores de los derechos humanos, periodistas y medios de comunicación tras las controvertidas elecciones presidenciales de noviembre en Honduras.

Elecciones polémicas. Las elecciones generales de noviembre, en las que fue reelegido Juan Orlando Hernández, son rechazadas por la Alianza de Oposición contra la Dictadura, cuyo ex candidato presidencial, Salvador Nasralla, aduce que el ganador fue él, pero que el ente electoral le hizo fraude. Esa situación provocó una serie de protestas que dejaron al menos 24 muertos, centenares de heridos y daños a la propiedad privada. 

Sobre las elecciones, una misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) determinó que no se podía reconocer a ningún vencedor por las irregularidades del proceso.

Sobre las elecciones, una misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) determinó que no se podía reconocer a ningún vencedor por las irregularidades del proceso.

Después de las elecciones se produjeron manifestaciones, algunas violentas que dejaron varios fallecidos y lesionados.

En marzo, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) publicó un informe sobre las protestas en el que contabilizó la muerte de un policía y de 22 civiles, de los que al menos 16 fallecieron por disparos de las fuerzas de seguridad.