Santiago. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) criticó la desproporcionada fuerza utilizada por las autoridades en Chile contra cientos de estudiantes, que esta semana participaron en movilizaciones en demanda de reformas educativas.

El gobierno que lidera Sebastián Piñera enfrentó el jueves una de las más complejas jornadas de manifestaciones estudiantiles, quienes convocaron a marchas no autorizadas en la capital y que derivaron en choques con la policía.

Para disolver las marchas, la autoridad utilizó policías a pie, a caballo, carros lanzagua y gases lacrimógenos en enfrentamientos que se extendieron hasta la medianoche y que concluyeron con unos 900 detenidos entre estudiantes secundarios y universitarios.

En una nota de prensa emitida desde Washington, la CIDH manifestó su preocupación "por los graves hechos de violencia ocurridos en las manifestaciones estudiantiles llevadas a cabo en Chile" y destacó que los policías para disolver las marchar "habrían golpeado a los manifestantes".

La CIDH recalcó que el derecho de asociación, manifestación y la libertad de expresión son derechos fundamentales garantizados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Aunque reconoció que el Estado puede imponer limitaciones razonables a las manifestaciones, también reparó en que el accionar de los agentes estatales no debe desincentivar los derechos de reunión, manifestación y libre expresión.

La comisión instó "al Estado chileno a adoptar las medidas necesarias para asegurar el pleno respeto a la libertad de expresión (...) y que toman en cuenta la obligación especial del Estado de garantizar los derechos de los estudiantes secundarios y universitarios".

El organismo agregó que solicitó información al Estado chileno sobre estos hechos, basado en el artículo 41 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Una ola de protestas de los estudiantes, que rechazan una propuesta de mejoras para la educación entregadas por el gobierno, han hundido la popularidad de Piñera, la que cayó al nivel más bajo para un mandatario desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet.

En una entrevista a un diario argentino, el ex presidente chileno y actual senador de la oposición, Eduardo Frei, aseguró que "Chile está al borde de la ingobernabilidad" tras los últimos acontecimientos, mientras el Gobierno desestimó esos dichos y calificó de "irresponsables".