Bogotá. Por la ejecución extrajudicial de tres personas pertenecientes a una misma familia, bajo la modalidad de los llamados ‘falsos positivos’, fueron acusados por parte de un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos, un mayor del ejército y cuatro soldados profesionales (r).

Los hechos materia del proceso se originaron el 11 de diciembre de 2002 en Campamento, Antioquia, donde fueron asesinados los labriegos Alejandro Agudelo Agudelo, Ángel Ramiro Agudelo y Gonzalo Agudelo Pérez, reportados por integrantes del batallón Atanasio Girardot como bajas del frente 36 de las FARC producidas en combate.

Sin embargo, la Fiscalía estableció que no se trataba de ningún enfrentamiento sino que las víctimas fueron ultimadas a tiros en estado de indefensión.

Al lado de uno de los cuerpos, que había padecido la amputación del brazo izquierdo, fue hallada una escopeta; igualmente, fue encontrado un changón que estaba cerca de otro de los cadáveres.

La Fiscalía presentó cargos en contra de los uniformados como presuntos responsables del delito de homicidio en persona protegida simultáneo y homogéneo.