Lima, Andina. El arzobispo de Lima y cardenal, Juan Luis Cipriani, exhortó a los candidatos presidenciales Ollanta Humala y Keiko Fujimori a sostener un diálogo abierto y democrático entre ellos, ser auténticos y a decir la verdad por delante, "sin marketing político".

A su juicio, ambos aspirantes presidenciales deberían sostener varios encuentros para conversar sobre el país, ya que “no son producto de la venta de equipos de campaña para ver quien engaña mejor al pueblo”.

“Este esquema de dialogar más, por mi, mañana deberían tener un diálogo los dos candidatos (Humala y Fujimori), no pasado mañana; mañana y dentro de tres días otro (diálogo)”, manifestó en RPP.

Demandó a Humala y Fujimori a decir la verdad y a presentarse tal cual son y no cambiar por conveniencia y de acuerdo a sus intereses políticos.
“Keiko y Ollanta presenten su propuesta, no son producto de venta de unos equipos para ver quien engaña mejor al pueblo. Por eso urge un debate de ellos mismos y el que ofreció A diga A y no esté chequeando a ver como me paso a B o a H”, expresó.
Dijo que el país tiene que aprender a ser más sincero, a sostener un dialogo democrático, que es más verdadero y no descalificador.
Recordó haber conversado con Humala y Fujimori antes de las elecciones del 10 de abril sobre temas relacionados a la familia y la vida, pero “más allá de eso no tengo que darles ninguna instrucción”.
“(…) Pero sí les digo lo que he venido repitiendo los dos últimos meses. La verdad, no los marketing políticos, preséntate más gordo, más flaco, más alto, tu eres el que eres”, acotó.

De otro lado, refirió ser un hombre que dice la verdad que piensa y reconoció que ello, muchas veces, incomoda al resto.

Sin embargo, afirmó que el Cardenal "no es de piedra, ni es Dios, ni tiene la verdad siempre", pero negó que sea contradictorio, ya que ha dedicado su vida al servicio de los demás, en especial durante la época del terrorismo.

Por ello dijo no es fácil ser un hombre blando y contemporizador.
Asimismo, negó que se produzca un recorte de libertades en la Pontificia Universidad Católica del Perú o que tenga la pretensión de apoderarse de los claustros universitarios.

Lamentó que el caso se haya convertido en una "cacería de brujas", empero, dijo que era necesario que dicho centro de estudios superiores apruebe los estatutos universitarios, sin aprobar desde 1984.

Hizo un mea culpa por las expresiones duras que emitió en el pasado sobre el tema e invocó a las autoridades de dicha universidad a dialogar.