El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, sostendrá el martes una reunión con la líder del partido opositor Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, con miras a apaciguar el escenario de la política nacional.  

El encuentro, de carácter reservado, se realizará en Palacio de Gobierno a 19 días de cumplirse el primer año de la sucesión de mando constitucional en Perú.

El FP tiene amplia mayoría en el Congreso Nacional (71 de los 130 legisladores), mientras que la bancada oficialista, Peruanos por el Kambio (PPK), apenas cuenta con 18 legisladores y es la tercera después de Frente Amplio (FA), que suma 20.

En el transcurso de sus casi 12 meses, el Poder Ejecutivo encabezado por Kuczynski ha resentido la baja de cuatro ministros.

El ministro de Defensa, Mariano González, renunció por un tema administrativo vinculado a su pareja sentimental.

Para este año se tiene previsto en Perú un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) no mayor a 3%, a lo cual se suman la falta de proyectos de envergadura y la caída de inversiones en minería.

El ministro de Educación, Jaime Saavedra, fue censurado por el Congreso por adquisición de computadoras.

El de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra, fue interpelado por una adenda referida a la construcción del aeropuerto de Chinchero.

El de Economía y Finanzas, Alfredo Thorne, dimitió al no recibir un voto de confianza del Poder Legislativo.

A estas renuncias se agregan el impacto de la corrupción de la constructora brasileña Odebrecht, denunciada en Estados Unidos y que salpica a las esferas políticas peruanas desde 2004 por unos US$29 millones, además del devastador fenómeno climático El Niño costero, que afectó 11 regiones del país en el primer trimestre del año.

Otro hecho relevante que está en permanente discusión es el indulto, humanitario al ex presidente peruano, Alberto Fujimori (1990-2000), sentenciado a 25 años de prisión por autoría mediata en crímenes de lesa humanidad, entre otras condenas de menores proporciones.

Este indulto divide a los peruanos en casi igual proporción.

En ese ámbito, la cita solicitada por Keiko Fujimori y aceptada por Kuczynski, tras un primer encuentro sostenido en diciembre pasado considerada por ambas partes de útil y constructiva, está dirigida a la lucha contra la corrupción y a la reconstrucción tras el paso de El Niño costero, aunque la agenda puede extenderse.

La lectura de esta nueva reunión, a tenor de los analistas políticos, es apaciguar los ánimos entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, debido a la fragilidad y vulnerabilidad del gobierno de Kuczynski para concretar las reformas de Estado necesarias frente a la desaceleración económica.

Para este año se tiene previsto en Perú un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) no mayor a 3%, a lo cual se suman la falta de proyectos de envergadura y la caída de inversiones en minería.

Para la opinión pública en general, Kuczynski y Fujimori deben llegar a acuerdos que construyan una agenda de entendimiento a favor del bienestar nacional, los cuales pueden comenzar a plasmarse el 28 de julio, cuando el presidente peruano haga su exposición anual ante el pleno del Congreso.

Según las encuestas, tanto Kuczynski como la líder del FP requieren de "renovado oxígeno" para concebir políticas estructurales frente a la coyuntura.

La demanda de la ciudadanía se centra en la búsqueda de consensos para hallar respuestas que beneficien al país.

La ciudadanía espera que Kuczynski y Fujimori tiendan puentes de entendimiento, con compromisos consensuados para que el país se encamine sin sobresaltos al bicentenario nacional y sea aceptado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicas (OCDE) en 2021.