Sao Paulo. Al menos cinco ciudades brasileñas cancelaron las celebraciones del carnaval, que se realizará en todo el país entre el 13 y 18 de febrero, por problemas en el suministro de agua debido a la sequía del sureste del país, informaron este lunes fuentes oficiales.

El municipio de Oliveira, en el suroriental estado de Minas Gerais, comunicó que la cancelación "se justifica especialmente por las dificultades para el abastecimiento de agua", ocasionadas "por los bajos volúmenes de lluvia de los últimos días que no permitieron la recuperación de los manantiales".

Las ciudades Itapecerica, Formiga, Arcos y Sao Gonçalo do Pará cancelaron las festividades carnavalescas por recomendación del Ministerio Público regional, lo que llevó a Oliveira a suspender también por ese motivo la fiesta ante el temor de que el aumento de turistas pusiera en riesgo el abastecimiento de los ciudadanos.

En Minas Gerais varios de los embalses no reciben lluvias desde hace más de un mes y Belo Horizonte, la capital regional y tercer mayor región metropolitana del país con más de 5,5 millones de habitantes, comenzó a tener problemas para el suministro de agua.

En el estado de Sao Paulo, uno de los más afectados por la crisis hídrica que se propaga en el sureste del país, la más severa desde 1930, algunas ciudades están pensando adoptar la misma medida.

En la ciudad de Sao Paulo, la capital regional, el concejal Gilberto Natalini, del Partido Verde (PV), hizo un pedido formal para que el gobernador del estado, Geraldo Alckmin, y el alcalde municipal, Fernando Haddad, cancelaran las festividades en la mayor ciudad brasileña.

Precisamente este lunes, activistas convocaron a través de las redes sociales a una manifestación enfrente del Palacio dos Bandeirantes, sede del Gobierno regional, para criticar la gestión hídrica, pero menos de veinte personas acudieron al llamado.