Washington. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, descartó el domingo que Estados Unidos vaya a intervenir en Siria de la misma forma en que lo hace actualmente en Libia, y declaró que cada levantamiento árabe es diferente.

En una entrevista televisiva, Clinton afirmó que Estados Unidos deploraba la violencia en Siria pero que las circunstancias eran diferentes a las de Libia, donde el coronel y líder Muammar Gaddafi ha utilizado su fuerza aérea y artillería pesada contra civiles.

Ante la pregunta de si se debería esperar intervención estadounidense en Siria tras la zona de exclusión aérea que impusieron Estados Unidos y otras naciones sobre Libia, Clinton declaró que "no" al programa "Face the Nation" de CBS News.

"Cada una de estas situaciones es única", agregó en una transcripción de la entrevista, publicada por CBS.

"Ciertamente deploramos la violencia en Siria, llamamos como hemos hecho con todos estos gobiernos (...) a responder a las necesidades de sus pueblos, no incurrir en violencia, permitir protestas pacíficas y comenzar un proceso de reforma política y económica", declaró.

Clinton sugirió que las circunstancias en las dos naciones diferían en que no era el mismo nivel de violencia y que la represión gubernamental a las protestas en Siria no han sido condenadas internacionalmente todavía, ni hay llamados de la Liga Arabe y otros organismos para imponer una zona de exclusión aérea como ocurrió con Libia.

"Si hubiera una coalición de la comunidad internacional, si se aprobara una resolución del Consejo de Seguridad, si hubiera un llamado de la Liga Arabe, si existiera una condena que fuera universal, pero eso no ocurrirá porque no creo que esté claro lo que ocurrirá, lo que se desarrollará (en Siria)", indicó.

"Lo que ha ocurrido allí en las últimas semanas es profundamente preocupante, pero hay una diferencia entre llamar aeronaves y bombardear indiscriminadamente tus propias ciudades (como en Libia) y las acciones policiales, que francamente han tenido un uso de fuerza excesiva que a ninguno de nosotros le gustaría ver", dictaminó Clinton.