Tokio. La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, instó el domingo a Japón a seguir activo en el escenario mundial y prometió el apoyo de Washington a su aliado clave en Asia, mientras el operador de la planta nuclear en Fukushima estableció un calendario para su cierre.

La firma Tokyo Electric Power Co. (TEPCO) dijo que esperaba cerrar por completo la planta dañada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo dentro de seis a nueve meses, con lo cual dejaría efectivamente estables y seguros a los reactores.

"Económicamente, diplomáticamente y de tantas otra maneras, Japón es indispensable para la solución de problemas a nivel global", dijo Clinton en una conferencia de prensa después de sostener conversaciones con el ministro japonés de Relaciones Exteriores, Takeaki Matsumoto.

"Y la alianza Estados Unidos-Japón es tan indispensable como siempre para la seguridad y el progreso global", añadió.

Clinton dijo además que Japón y Estados Unidos acordaron crear una "sociedad pública y privada para la reconstrucción", orientada por el gobierno japonés. Empresas y organizaciones estadounidenses comenzarán a discutir cómo pueden ayudar a Japón a salir de la crisis, añadió.

Clinton llegó a Japón, todavía afectado por el triple desastre de hace casi cinco semanas, en la última escala de una gira que comenzó en Berlín con una reunión de la OTAN sobre el conflicto en Libia y la llevó también a Seúl para abordar la tensión nuclear con Corea del Norte.

La cifra de muertos por el sismo y posterior tsunami llegó a 13.000. El desastre natural y la crisis nuclear han socavado gravemente a la tercera mayor economía del mundo.

Los daños han sido evaluados en unos US$300.000 millones, el desastre natural más costoso en la historia.