Estados Unidos trabajará con las naciones aliadas del Golfo Pérsico para fortalecer sus defensas ante amenazas de enemigos como Irán, dijo el sábado en Riad la secretaria de Estado Hillary Clinton.

Las especulaciones sobre las ambiciones nucleares de Teherán son fuente de ansiedad entre los Estados del Golfo liderados por árabes suníes, de los cuales la Irán chiita ha sido un rival regional por largo tiempo.

"El compromisos de Estados Unidos con la gente y las naciones del Golfo es sólido como una roca y a toda prueba. Nuestra fuerte relación bilateral es una roca de estabilidad en la región", dijo Clinton en comentarios durante la reunión bilateral de un nuevo foro de seguridad entre Washington y las capitales árabes.

"Ahora esperamos expandir también nuestra cooperación multilateral", dijo en la apertura de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del consejo de Cooperación del Golfo, que incluye a seis países de la región.

Clinton dijo que las discusiones del sábado con sus pares del Golfo incluirían los cambios políticos producidos en Oriente Medio en el último año y la violencia en Siria, además del programa nuclear de Irán y la necesidad de "reducir su interferencia en los asuntos de sus vecinos".

Los Estados árabes del Golfo han acusado a Irán de respaldar un levantamiento en Bahréin, y de fomentar disturbios entre la minoría musulmana chiita en Arabia Saudita, mayormente suní.

Se espera que a mediados de abril se produzcan nuevas negociaciones entre Irán y las potencias occidentales, mientras Teherán afronta una creciente presión económica y política por sus actividades nucleares.

Diplomáticos y analistas de Occidente dicen que lograr que Irán detenga el enriquecimiento de uranio a alto nivel - iniciado hace dos años - será la prioridad en las negociaciones de mes próximo, el último intento por contrarrestar la amenaza de un ataque israelí contra las instalaciones nucleares iraníes.