Madrid. Una coalición de izquierda encabezada por el partido antiausteridad Podemos daría un gran salto en las nuevas elecciones generales de España el 26 de junio, según una destacada encuesta de opinión divulgada este jueves, lo que arroja nuevas dudas sobre el cariz del próximo gobierno.

El sondeo, basado en 17.600 entrevistas y que es considerado el barómetro más fiable para predecir resultados electorales en España, mostró nuevamente la fragmentación del panorama político local, lo que confirma una nueva era de incertidumbre tras cuatro décadas de un estable sistema bipartidista.

En línea con la elección anterior de diciembre, que no desembocó en la gestación de un gobierno, el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) mostró que el conservador Partido Popular (PP), actualmente en el poder, volvería a lograr la mayor cantidad de votos, pero lejos de la mayoría absoluta.

Esto obligaría a la formación del presidente en funciones, Mariano Rajoy, a pactar una "gran coalición" con el Partido Socialista (PSOE) y con el centrista Ciudadanos para permanecer en el poder.

La coalición izquierdista Unidos Podemos lograría el 25,6 por ciento de los sufragios, o entre 88 y 92 escaños de la Cámara baja española, por encima de los 71 escaños que consiguieron conjuntamente los partidos que forman la alianza en los comicios de diciembre.

El PP obtendría un 29,2% de los votos, o entre 118 y 121 escaños, ligeramente por debajo de los 123 que logró en diciembre y lejos de los 176 necesarios para alcanzar una mayoría absoluta. El PSOE caería al tercer lugar, con el 21,2%, o entre 78 y 80 escaños, mientras que Ciudadanos sería nuevamente cuarto con un 14,6 por ciento.

La mayoría de los analistas dicen que tal resultado obligaría a los socialistas a tomar la decisión incómoda de unirse a una gran coalición con el PP o convertirse en un socio menor de Podemos en un gobierno de izquierda, opciones que su líder Pedro Sánchez ha descartado en repetidas ocasiones.

Los datos del CIS mostraron también que hay 14,7% de indecisos, que podrían jugar un papel fundamental ante la actual fragmentación del voto en España.