Bogotá. Después del debate presidencial en Colombia, organizado por la Radio Caracol, que despertó gran interés en los electores del país, un primer sondeo entre mil personas a través de la página colombiaelige2010.com del diario elespectador.com da como amplio ganador al candidato del Partido Verde, Antanas Mockus. Le siguen Gustavo Petro y el abanderado del oficialismo, Juan Manuel Santos.

Los aspirantes al primer cargo del país pasaron de lo anecdótico del anterior debate a las propuestas concretas y la solución de problemas hipotéticos en una eventual Presidencia y se dejaron ver más claramente de los electores en el debate que duró dos horas y media.

Con mucho respeto y tranquilidad, más concentrados en sus propuestas que en los errores del otro, transcurrió el segundo gran debate de los candidatos en televisión. Varios hechos sobresalieron en el debate.

El primero fue que el único que recibió ataques directos de sus contendores fue el ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. Primero fue el candidato liberal Rafael Pardo, quien le recordó la acusación que le hizo hace cuatro años sobre sus supuestos vínculos con las FARC y lo increpó varias veces para preguntarle si en verdad creía en esa acusación o simplemente había sido una jugada política del momento. Santos le respondió que ya había pasado mucho tiempo y que ya se había excusado por ello.

El segundo ataque, pero este más directo, provino de Noemí Sanín, en la que pudo ser tal vez su única salida sobresaliente, cuando lo acusó de ofrecerle el ministerio de Defensa a Darío Montoya, director del Sena a cambio de que lo respaldara políticamente. Santos negó el hecho y dijo que renunciaba a su carrera política si algo así se comprobaba. Noemí Sanín ripostó diciendo que eso le haría bien al país.

Otro momento para destacar, fue cuando los candidatos debían elegir un contendor para un cara a cara: tres de ellos, Petro, Vargas Lleras y Santos decidieron interrogar a Mockus, tal vez reflejando el sentimiento en el país respecto a las propuestas del candidato, pues debido a su gran crecimiento en las encuestas hay quienes han salido a decir que es un candidato mediático pero con pocas propuestas concretas.

Vargas lleras preguntó sobre las FARC y Venezuela, Santos sobre la educación técnica y Petro sobre la reforma laboral. En las tres preguntas, Mockus se vio seguro y concreto a tal punto que no mereció contrapunteo de sus tres interlocutores.

Ningún otro candidato tuvo más de una pregunta, tres de ellos se quedaron sin interlocutor y fueron los periodistas quienes cuestionaron.

Ese cara a cara fue el momento que Noemí aprovechó para su acusación contra Santos. Vargas Lleras utilizó de nuevo la figura del regalo (un lápiz que dijo que iba a entregar a Mockus) tal como lo hizo con Pardo en el debate de RCN y la revista Semana.

El minuto frente al público fue aprovechado especialmente por Mockus y Petro para lanzar propuestas concretas de Gobierno, Petro enumerando los puntos clave de su eventual presidencia y Mockus afirmando que el respeto a las leyes hará de Colombia un país más feliz.

Vargas Lleras se tomó ese minuto para ratificar que va a primera vuelta sin alianzas y Pardo para decir que no tiene aspiraciones personales, sino de partido. Noemí dijo que era el momento de la mujer en Colombia y que luchará contra la miseria, además de prometer firmeza frente al terrorismo. Santos reiteró su frase de no ceder ante la seguridad democrática y prometió fortalecer la educación.

Una de las preguntas clave del debate se dio al principio del mismo y fue cuando se les interrogó sobre si ordenarían una operación similar a la que dio con la muerte de alias “Raúl Reyes” mediante el bombardeo de un campamento de las FARC en Ecuador.

Ninguno de los candidatos quiso casarse con un sí o no. A Mockus se le vio dubitativo cuando dijo que no recordaba cómo había reaccionado en su momento, pero que hoy no ordenaría un ataque igual; Vargas Lleras lo celebró, pero advirtió que si se tratara de un país como Venezuela hoy no daría una orden similar; Noemí Sanín dijo que buscaría la colaboración de los países vecinos; y Santos afirmó que se sentía orgulloso de haber tomado esa decisión en su momento, pero no concretó si hoy ordenaría una igual.