Bogotá. Colombia pidió este martes pasar a las soluciones en vez de continuar con las discusiones sobre su denuncia de que Venezuela permite la presencia de líderes de las guerrillas de las FARC y el ELN, que desembocó en una ruptura de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

El gobierno colombiano confirmó que asistirá a la reunión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) este jueves en Quito, en la que será debatido el conflicto entre los dos países que comparten una extensa frontera terrestre de más de 2.200 kilómetros.

"El Gobierno de Colombia está presto a continuar el debate sobre las preocupaciones expresadas ante el Consejo Permanente de la OEA, en distintos escenarios. Sin embargo, considera que, más que continuar con discusiones, se requiere pasar a las soluciones", precisó la Cancillería en un comunicado.

"La mayor contribución a la situación actual de las relaciones con Venezuela consiste en la definición de un mecanismo concreto para solucionar los temas de fondo", agregó.

El Ministerio de Relaciones Exteriores precisó que "Colombia se hará presente en la reunión de cancilleres convocada para este jueves, en el entendido de que se discutirá de manera puntual dicho mecanismo".

Controversia. La reunión de la Unasur fue convocada después de que el jueves pasado Colombia mostró ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) videos, fotografías y documentos en los que aparecen algunos de los máximos líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Venezuela.

El gobierno del presidente Alvaro Uribe, el principal aliado de Estados Unidos en la región, argumentó que esas son evidencias de que en territorio venezolano existen campamentos de la guerrilla con unos 1.500 rebeldes y dijo que esa situación era del conocimiento de autoridades, por lo que pidió a la OEA enviar una comisión especial a investigar.

Como reacción, el presidente venezolano, el socialista Hugo Chávez, rompió relaciones diplomáticas con Bogotá e incluso dijo que iría "llorando" a una guerra con Colombia si intentaba un ataque a su territorio.

Se trata del más reciente choque entre los dos países, de varios que han tenido Chávez y Uribe en los últimos 8 años.

El mandatario colombiano terminará su segundo mandato consecutivo el próximo 7 de agosto y dejará la presidencia a Juan Manuel Santos, quien ha mostrado un tono conciliador con Chávez y dijo que buscará una normalización de las relaciones tanto diplomáticas como comerciales entre los dos Gobiernos.

Mientras, Venezuela mantenía la alerta y redobló la presencia de soldados en dos estados fronterizos con Colombia y sigue congelado el comercio bilateral, medida adoptada ya desde hace un año por otro reclamo de Chávez vinculado a un acuerdo militar entre Bogotá y Washington.