Bogotá. Mil millones de pesos (US$536.613) ofreció la mafia por la cabeza de la curtida fiscal Ana Margarita Durán. Un informante de la DEA develó el plan criminal, entregó detalles del pago a los sicarios contratados para segar la vida de la jefa de la Unidad Antinarcóticos de la Fiscalía y, según se desprende de las primeras indagaciones, había reportes de seguimientos a ella, sus hijos y su esposo, el coronel de la policía Wilson Vergara, jefe de la Unidad de Vida de la Dijín y un experto en inteligencia.

Este martes, justo después de que trascendiera el plan criminal contra la fiscal, fue objeto de un atentado con arma de fuego la abogada Lina Piedad Sierra Ariza, quien también habría entregado información confidencial a las autoridades sobre el complot que se fraguaba contra la jefa Antimafia de la Fiscalía. Al cierre de esta edición no se habían conocido más detalles de la abogada ni su estado de salud. No obstante, agentes del CTI y delegados de agencias extranjeras antidrogas reforzaron la seguridad de Ana Margarita Durán.

Sierra Ariza es la abogada de Carlos Alberto Rincón, alias Chicharrón, señalado enlace del capo Daniel Barrera, alias El Loco, señalado autor intelectual del plan para asesinar a la fiscal. El ataque contra la abogada se dio una vez salió de la cárcel La Picota de Bogotá, a las 9:00 de la mañana de este martes, a la altura de la Avenida Primero de Mayo con carrera 30. Dos hombres que se movilizaban en una moto de alto cilindraje le dispararon con silenciador. Chicharrón, capturado en julio de 2010, figura en la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, así como varios de sus familiares, incluida su madre, Fanny Díaz.

Por lo pronto, la agencia Antidrogas de la DEA ya tenía noticia del desplazamiento a Bogotá de emisarios del narcotráfico que venían monitoreando todos los pasos de Durán, que habían pagado distintos hoteles en desarrollo de este seguimiento y tenían armas y vehículos para concretar el atentado.

A la propia fiscal, Viviane Morales, se le allegaron documentos con nombres propios y alias de los presuntos sicarios contratados para perpetrar el crimen. De inmediato Morales dio instrucciones para reforzar la seguridad de la funcionaria, que en los últimos 18 meses ha sido la piedra angular de trascendentales investigaciones sobre los tentáculos de las mafias de la droga y su mano negra en equipos de fútbol, la Dirección Nacional de Estupefacientes y, en general, en distintos organismos del Estado.

Información extraoficial da cuenta de que el informante de la DEA, quien aportó con lujo de detalles la dirección de residencia de la fiscal Durán y hasta los celulares de ella y su círculo familiar, habría sido contactado por sicarios a sueldo contratados por la organización de El Loco Barrera para que participara en el plan criminal. En distintos expedientes impulsados por la investigadora Durán, figuran hermanos y primos de El Loco Barrera que ya han sido reseñados por la justicia. Asimismo, fue ella quien identificó plenamente al capo y ordenó su captura. En coordinación con la DEA adelanta pesquisas para detenerlo, pues tiene cuentas pendientes con el gobierno de Estados Unidos.

En la tarde de este martes, mientras se ajustaba el esquema de seguridad de Ana Margarita Durán, funcionarios de la DEA se reunieron a puerta cerrada con ella para revelarle en detalle los alcances del plan para atentar contra su vida. Desde el año pasado la funcionaria ha sido objeto de constantes amenazas y ha tenido inconvenientes de seguridad. Sobre todo después de las pesquisas adelantadas en contra de los señalados jefes de El Loco, Julio Lozano, Claudio Javier Silva Otálora y Luis Caicedo.

Precisamente, en desarrollo de la investigación en contra de esta organización, se descubrieron caletas por un valor superior a los US$150 millones, distribuidas en distintos parqueaderos en Bogotá.

Asimismo, fueron extraditados a Estados Unidos Lozano, Silva y Caicedo, así como su jefe de sicarios Franklyn Gaitán Marentes, alias Sillas. Su despacho sigue buscando evidencias sobre los presuntos giros que a través de testaferros el esmeraldero Julio Lozano le habría hecho llegar al club deportivo Independiente Santa Fe.

En todo caso, son los procesos al círculo familiar y enlaces más cercanos de Daniel Barrera, alias El Loco, los que en criterio de las autoridades derivaron en una orden de la mafia para asesinar a Ana Margarita Durán. Entre tanto, agentes de la Policía y el CTI de la Fiscalía reforzaron la seguridad de su familia. Y avanzan en las primeras evidencias sobre el atentado a la abogada Lina Piedad Sierra Ariza. Con todo, las alertas están prendidas en la cúpula de la Fiscalía. De los rumores y las especulaciones se pasó a planes concretos para asesinar a la fiscal jefe de la Unidad Antimafia.