Bogotá. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confió este viernes en que la diplomacia permita solucionar el impasse que tiene en duda la participación en la Cumbre de la Américas de los países integrantes del bloque regional ALBA, que condicionaron su asistencia a la presencia de Cuba en el evento.

Colombia, que será anfitrión en abril de la VI Cumbre de las Américas en la ciudad de Cartagena, enfrenta la presión de vecinos como Venezuela y Ecuador que piden que Cuba sea invitado y de Estados Unidos, su principal aliado en la lucha antinarco y la guerrilla, que sostiene que no están dadas las condiciones para que participe.

La posible ausencia de los presidentes sudamericanos de gobiernos de izquierda agrupados en la Alternativa Boliviana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) despertó temores de que el evento pierda importancia, según fuentes diplomáticas.

"Vamos a ser anfitriones de la Cumbre de las Américas. Esperamos que esta liebre que nos saltó en estos últimos días la podamos domar y podamos resolver el impasse que hay ahí sobre la asistencia de unos y otros", dijo Santos en un acto de Gobierno.

"Eso debe hacerse no a través de los medios de comunicación sino por las vías diplomáticas, por las vías que corresponde", precisó.

Aunque en la cumbre de la OEA en Honduras en el 2009 se levantó la suspensión sobre Cuba, que la excluyó de su participación en el Sistema Interamericano desde 1962, el gobierno de La Habana ha reiterado su rotundo rechazo a regresar a la organización.

Cuba expresó esta semana a Colombia que estaría interesada en participar en la cumbre, pero el gobierno de Bogotá aclaró que debe haber un consenso dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que sea invitada.

Los países integrantes del ALBA, entre quienes están Ecuador, Venezuela y Nicaragua, amenazaron con no asistir a la cita si Cuba no es invitada por primera vez tras cinco décadas de estar excluida de mecanismos hemisféricos como la OEA.

Presidentes de 34 países se reunirán en la Cumbre de las Américas para abordar temas como seguridad, acceso a tecnologías, desastres naturales, reducción de la pobreza, cooperación e integración.

La alianza ALBA, en la que además de Venezuela y Cuba están Bolivia, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Dominica, advirtió que desistiría de participar en la reunión si Cuba no es invitada.

No es la primera vez que el tema de Cuba es centro de atención en la Cumbre de las Américas. En la última reunión organizada en Puerto España, Trinidad y Tobago, en el 2009, los presidentes concentraron parte de los debates sobre la isla.

Aunque en la cumbre de la OEA en Honduras en el 2009 se levantó la suspensión sobre Cuba, que la excluyó de su participación en el Sistema Interamericano desde 1962, el gobierno de La Habana ha reiterado su rotundo rechazo a regresar a la organización.