Las autoridades colombianas capturaron el pasado sábado en distintos operativos en el noroeste de Colombia a uno de los principales jefes de los nuevos paramilitares y a un comandante de frente de la guerrilla de las FARC.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, confirmó la captura de Luis Deiber Durán, alias "Morcilla", jefe de una banda de paramilitares conocida como "Los Urabeños" en una acción realizada por la policía en el departamento de Córdoba.

"Esta mañana fue puesto preso por la Policía Nacional, en un operativo espectacular de inteligencia. La Policía procedió con una gran destreza, que le permitió, al llegar al sitio, evitar que pudiera emprender la fuga", explicó el mandatario.

Uribe agregó que la detención se realizó en una zona rural del municipio de Pueblo Nuevo (Córdoba).

Asimismo, recordó que durante su gobierno ha procurado, cuando recibe denuncias de la ciudadanía, dar visibilidad a los criminales, como lo que ocurrió en el caso de Durán.

"Cuando nos empezaron a hablar de la capacidad de ese bandido de azotar a los ciudadanos con el narcotráfico, la extorsión y el asesinato, lo visibilizamos, lo denunciamos ante la ciudadanía, ante la Fiscalía, se escapó muchas veces, pero el bandido cae, así sea en la última trampa", puntualizó, según declaraciones reproducidas por el diario venezolano El Nacional

En otra acción, el ejército colombiano capturó a Rubén Darío Ortiz, alias "Moncholo", jefe del frente 47 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un caserío del municipio de Granada (departamento deAntioquia).

"Moncholo" es acusado de llevar 23 años "delinquiendo" en el frente 47 de las FARC, que tiene su área de influencia en los municipios de Sonsón, Argelia, Nariño y San Francisco (Antioquia).

"Este terrorista está considerado como un blanco de alto valor para las fuerzas del orden y tenía orden de captura vigente por crímenes de lesa humanidad, desaparición forzada y reclutamiento ilícito", dijo el ejército colombiano en un comunidado.