Bogotá. Colombia extraditó este lunes a Venezuela al acusado narcotraficante Walik Makled, cumpliendo un compromiso adquirido con su vecino que representa un nuevo paso hacia una mejor cooperación tras mutuas recriminaciones y desconfianzas que originaron una crisis diplomática.

El gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos entregó a Makled a su homólogo venezolano, Hugo Chávez, pese a que también era reclamado por Estados Unidos, el principal socio comercial de Colombia y su mayor aliado en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.

La entrega de Makled, una de las tres personas más buscadas del mundo por tráfico de drogas, se produjo en medio de un clima de entendimiento con Venezuela después de la profunda crisis que llevó a Chávez a romper relaciones diplomáticas con Bogotá y a congelar el comercio binacional, que en el 2008 alcanzó más de 7.000 millones de dólares.

La crisis se originó durante el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, quien mantuvo unas tensas relaciones con Chávez por temas de seguridad y un acuerdo de cooperación militar entre Bogotá y Washington que quedó sin vigencia por decisión de un tribunal colombiano.

Makled, quien vestía traje oscuro, un chaleco antibalas negro y estaba esposado, fue entregado por Colombia a funcionarios enviados desde Venezuela en un avión, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad en una base de la policía del occidente de Bogotá.

Escoltado por policías fuertemente armados y mascando goma, el venezolano caminó lentamente desde un vehículo blindado de la Policía de Colombia hasta el avión en el que fue trasladado a su país.

Santos, quien restableció en agosto del 2010 las relaciones diplomáticas y comerciales con Caracas, se había comprometido a extraditarlo al país vecino.

Amplio prontuario. Makled, alias "El Arabe" o "El Turco", fue solicitado en extradición por Venezuela por narcotráfico y otros delitos como homicidio, mientras que Estados Unidos lo pidió por tráfico de cocaína.

Hasta el 2008, Makled y sus hermanos, incluido el ex candidato a la alcaldía de Valencia Abdalá Makled, fueron dueños de una compañía aérea y tenían una empresa de carga conformada por más 400 tractocamiones en Puerto Cabello, donde está ubicado el puerto más importante de Venezuela y desde donde habría exportado 10 toneladas de cocaína al mes.

En recientes entrevistas, Makled aseguró que pagó sobornos a oficiales de la Fuerza Armada de Venezuela y a funcionarios del Gobierno de Chávez para obtener contratos para sus empresas.

Chávez, que fue acusado por Uribe de permitir la presencia de líderes de la guerrilla en su país, ha deportado en los últimos meses a Bogotá a integrantes de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El caso más reciente fue el del líder de la comisión internacional de las FARC en Europa, Joaquín Pérez, capturado en el aeropuerto internacional de Caracas cuando llegó procedente de Fráncfort, Alemania, y quien al parecer pretendía reunirse con otros jefes rebeldes.

Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.

Desde el 2000, Washington ha entregado a Bogotá más de US$5.000 millones para combatir el narcotráfico, los grupos armados ilegales y para financiar programas de asistencia social y de sustitución de cultivos ilícitos.

Estados Unidos dijo que respetaba la decisión de Colombia frente a Makled, mientras que el Gobierno de Bogotá aseguró que su determinación no tiene por qué afectar sus relaciones con Washington en momentos en que espera que el Congreso estadounidense ratifique un Tratado de Libre Comercio firmado desde 2006.