Bogotá. Colombia decretó el estado de emergencia social en la región fronteriza con Venezuela, al amparo de la cual adoptó medidas de carácter extraordinario para asistir a miles de pobladores golpeados por la crisis diplomática de ambas naciones.

El presidente Alvaro Uribe reunió a sus ministros para decretar la eliminación transitoria del cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a productos como textiles, confecciones y zapatos.

La emergencia social busca beneficiar especialmente al departamento de Norte de Santander, el más habitado en la zona fronteriza, así como a los de la Guajira y Arauca.

Uribe dijo que suavizará los requisitos para constituir zonas francas, es decir, áreas en las que los empresarios pueden fundar empresas y beneficiarse del pago de impuestos mucho más bajos que en el resto del país.

"Tengo fe, quería anticiparles a ustedes, el Gobierno lo viene trabajando desde la semana pasada, y creo que ya todo está listo para expedirlo", expresó el mandatario.

Venezuela rompió la semana pasada las relaciones diplomáticas con Colombia, en protesta por denuncias de Bogotá en el sentido de que estaría refugiando a 1.500 guerrilleros izquierdistas en su territorio, con la aparente complacencia del Gobierno del presidente Hugo Chávez.

Lo anterior provocó el desestímulo total para intercambiar bienes y servicios en Cúcuta, capital de Norte de Santander, y sus municipios de influencia, que viven del comercio.

Las medidas, igualmente, se anuncian un año después de que el mandatario izquierdista venezolano prometió llevar a cero el comercio con Colombia, luego de que Bogotá firmó un acuerdo militar con Washington que Caracas considera una "amenaza".