Bogotá. Una red colombiana que exportaba semanalmente una tonelada de cocaína para el cártel de Sinaloa, en México, fue desarticulada con la captura de 35 personas, informó este lunes la Policía Nacional.

La denominada "Operación Legado", que se cumplió durante un año y permitió el decomiso de 16 toneladas de cocaína y la inmovilización de 25 aviones, evidenció una vez más los vínculos de los carteles colombianos y los de México, que según fuentes de seguridad controlan actualmente el negocio de la cocaína.

"Esta organización realmente era un enclave mafioso (...) que era proveedor directo de clorhidrato de cocaína para México a través de la organización de alias el Chapo Guzmán", dijo a periodistas el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo.

Joaquín "Chapo" Guzmán es el líder del Cártel de Sinaloa y Estados Unidos ofrece una recompensa de US$5 millones por informes que lleven a su captura.

El oficial aseguró que la organización desarticulada en Colombia tenía nexos con bandas criminales emergentes, narcotraficantes e incluso con la guerrilla izquierdista para sacar los cargamentos de cocaína en aviones desde pistas clandestinas del oriente del país hacia Centroamérica, para su posterior distribución hacia Estados Unidos.

Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Desde el 2000 Washington ha entregado a Bogotá más de US$6.000 millones en ayuda militar y social para combatir los cárteles de la droga, la guerrilla izquierdista y las bandas criminales involucradas en la producción y el tráfico de cocaína.

Sobre los detenidos en esta operación pesan pedidos de extradición de Estados Unidos.

El cártel de Sinaloa se ha consolidado en los últimos años como el grupo del narcotráfico dominante en México por su capacidad para corromper autoridades y la diversificación e internacionalización de sus actividades ilegales, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína con 350 toneladas métricas anuales.