Sargento Pascuas integrará la delegación guerrillera que buscará un acuerdo con el gobierno. Las FARC reiteraron que las negociaciones no tienen plazo y que deben comenzar con un cese bilateral del fuego.

El histórico jefe guerrillero alias Sargento Pascuas completa la lista de diez negociadores de las FARC para las conversaciones de paz con el gobierno colombiano, que se iniciarán en octubre próximo en Oslo, confirmó el comandante insurgente alias Andrés París.

Sargento Pascuas es uno de los pocos fundadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que aún viven y fue estrecho colaborador del primer jefe de esa guerrilla, Manuel Marulanda Vélez.

Miguel Pascuas, como también se lo conoce, estará en la segunda línea de negociadores de las FARC junto a Jesús Santrich, Hermes Aguilar, Rubén Zamora y Bernardo Salcedo. Los titulares serán Iván Márquez, Rodrigo Granda, Marco León Calarcá, Simón Trinidad y París.

Por otra parte, el máximo líder de las FARC, Timoleón Jiménez, afirmó que el proceso de paz "será exitoso si participan y deciden las grandes mayorías del país".

"Nosotros partimos de la idea de que este proceso será exitoso en la medida en que esas grandes mayorías -inclinadas a una solución política- tengan ocasión de hablar, movilizarse, influir y decidir", afirmó el jefe guerrillero en una entrevista con el semanario Voz, órgano del Partido Comunista colombiano.

Durante la entrevista, que fue recogida por Prensa Latina, Jiménez, alias Timochenko, consideró que "si se atiende al plebiscito general de aprobación a las conversaciones de paz, puede constatarse cómo la inmensa mayoría de los colombianos no comparte la salida militar, entre otras cosas porque, con mayor cordura que sus gobernantes, sabe que no será posible".

Respecto de la propuesta insurgente de declarar un cese del fuego en el inicio de las negociaciones, explicó que "carecería de sentido iniciar un proceso encaminado a finalizar el conflicto, sin contemplar el abandono de armas como punto de llegada".

"Se trata de un verdadero adiós a las armas. Si lográramos que eso se convirtiera en una realidad en Colombia, nuestro país daría un salto enorme hacia adelante", enfatizó.

Con respecto al plazo de seis a ocho meses anunciado por el presidente Juan Manuel Santos para dejar zanjado definitivamente el conflicto, aseguró que "se trata de una expectativa que Santos está generando por su cuenta, en contravía de lo pactado en la letra y el espíritu de los acercamientos exploratorios".

Agregó que en esas negociaciones previas "se concertó no fijar fechas fatales, ni siquiera poner la palabra meses, así que lo expresado por el presidente nos indica lo difícil que va a ser este camino que emprendemos" y "evidencia de manera clara la estrategia de imponerlo en los medios".

El 26 de agosto de 2012 el gobierno colombiano y las FARC se comprometieron en La Habana al inicio de una mesa de negociaciones en el llamado "Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera".

En esa cita, los gobiernos de Cuba y Noruega ejercieron como garantes de esas aproximaciones, mientras que los de Venezuela y Chile lo hicieron como acompañantes, condiciones que mantendrán en la etapa de negociaciones que se abrirá en Oslo y más tarde se trasladará a la capital cubana.