En los computadores del abatido líder guerrillero, Alfonso Cano, se descubrió que las Farc pretendían atacar cinco bases aéreas de la Policía, Ejército y Fuerza Aérea Colombiana a través de helicópteros no tripulados, pero sí cargados con explosivo C-4, los cuales harían explotar a control remoto.

Investigadores de la Fiscalía, que trabajan en la desencriptación de los archivos hallados en los computadores de Cano, encontraron varios correos que confirman el plan terrorista y lo avanzado que estaba el mismo.

De acuerdo con un documento de la Fiscalía, revelado por La FM, “el secretariado de las FARC durante el año 2011 ha venido iniciando un proceso de planes terroristas contra algunas bases militares de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Policía, para tal fin las Farc tienen previsto varios aeromodelos a escala de helicópteros".

De acuerdo con el reporte que le hacen a Cano a través de correos electrónicos, los helicópteros fueron "probados en vuelo con dos libras de arroz, adaptadas en cada uno de sus lados". En el mismo correo donde envían las fotografías a Cano le confirman que "sí tiene todo ese levante", es decir, la capacidad para volar hasta con dos kilos y le dicen que no hay problema porque "el nitro, el 4" es muy compacto y resistente, refiriéndose al explosivo, c-4, de acuerdo con los investigadores.

Según el plan descubierto, los guerrilleros pretendían hacer explotar estos aeromodelos a través de un sistema de detonación a control remoto con un celular. El aparato, incorporado dentro de la pequeña aeronave, funcionaba como detonador con tan solo recibir una sola llamada.

En criterio de los expertos en explosivos, la detonación de los dos kilos de c-4, tiene una acción en 100 metros a la redonda y la onda explosiva, aunque no destruiría los aviones y helicópteros, ubicados en las plataformas de las bases aéreas, si dañaría sus sistemas de comunicación, ocasionaría daños en los fuselajes y de esta manera los inutiliza para volar por largos periodos.