El periodista francés que fue dado por secuestrado por el gobierno de su país, pero de quien el ministerio de Defensa de Colombia dice que está desaparecido fue herido en un brazo, informó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

"Lo que me narra el personal que estuvo con él hasta el último instante es que en algún momento Romeo fue impactado por una bala en su brazo izquierdo, y que en medio de la tensión y la presión que allí se vivía, pues seguramente tomó la determinación de quitarse su chaleco, su casco, y al manifestar o señalar que era población civil desplazarse hacia el área desde donde disparaban los guerrilleros", dijo Pinzón en una rueda de prensa en la base militar de Larandia, en donde se concentran las operaciones tras el ataque de las FARC que dejó cuatro militares muertos.

"Esa es toda la información que tenemos sobre él. No sabemos, a ciencia cierta en este momento, que más ocurrió con él", añadió el ministro.

Más temprano, el ministro francés de Relaciones Exteriores Alain Juppé había dicho que el corresponsal se encontraba prisionero de las FARC."El periodista fue hecho prisionero.

"El centro de crisis (del ministerio de Relaciones Exteriores) está movilizado, estamos en contacto con las autoridades colombianas", afirmó Juppé.

Langlois, de 35 años y corresponsal de la televisión France 24, se encontraba realizando un reportaje el sábado sobre operaciones antidrogas de las fuerzas militares.

"Desde muy temprano desarrollaron operaciones ofensivas contra la estructura del narcotráfico de las Farc" que según dijo, tiene en esa zona "cristalizaderos, producción de base de coca y producción de cocaína" que pertenecen al Frente 15.

Tras destruir un laboratorio, en el que se estima que además incautaron 400 kilogramos de pasta base de coca, las unidades trataron de ingresar en otra área en la que se aprestaban para repetir la operación, pero allí se encontraron con guerrilleros que "defendiendo fieramente esas estructuras atacaron al batallón".

Pinzón dijo que según los militares se trató de combates muy intensos durante varias horas en los que hubo momentos de enfrentamiento "a corta distancia" y "siempre visualizaron al enemigo vestido de civil, disparando desde las casas o utilizando civiles desarmados como escudo humano".

Como consecuencia, "fueron asesinados cuatro miembros de fuerza pública", seis más resultaron heridos "y salieron ilesos o con raspaduras", otros diecisiete se encuentran en perfecto estado y al menos un guerrillero fue dado de baja aunque calculan que siete más corrieron la misma suerte.

"A esta altura sólo hay una persona desaparecida: el reportero de guerra Roméo Langlois", indicó, quien "estuvo buena parte de tiempo con las tropas, incluso en medio de combate", puntualizó el ministro de Defensa.