Bogotá. Si en algo coinciden quienes analizan las propuestas de un gobierno de unidad nacional del candidato presidencial colombiano del Partido de la U, Juan Manuel Santos, y la de una alianza ciudadana del aspirante del Partido Verde, Antanas Mockus, es que mientras el primero cuenta con una sólida estructura partidista, lo segundo no es más que una idea abstracta basada en el respaldo del voto de opinión.

Cuando Santos dobló a Mockus en las elecciones del pasado domingo, lo primero que hizo fue convocar a las diferentes fuerzas políticas a un gran acuerdo que le permitiera formar un “gobierno de unidad nacional”: “Invito a todos los ciudadanos que hoy respaldaron las propuestas de Germán Vargas, de Noemí Sanín, de Rafael Pardo y de Gustavo Petro para que nos acompañen. Asumo sus mejores propuestas y me comprometo con ellas”, dijo.

En contraste, el candidato de la ola verde, después de resaltar la tarea de sus contendores, manifestó en su discurso: “Creo en un acercamiento público y transparente entre los partidos, no en los acuerdos tradicionales entre ellos. Aquí no hay nada para repartir, sólo principios e ideales para compartir”.

Luego, al conocer la primera alianza de la U con el Partido Conservador, Mockus los acusó de estar reviviendo el Frente Nacional. Sin embargo, el ex ministro de Defensa siguió sumando respaldos y hasta los congresistas liberales, hasta hace poco en la oposición, llegaron corriendo a las toldas uribistas tan pronto el ex candidato Rafael Pardo los dejó “en libertad”.

Al tiempo, Mockus le cerró las puertas al Polo Democrático, a pesar de que su ex candidato Gustavo Petro había ofrecido un acuerdo de cooperación nacional donde ambos movimientos mantendrían independencia. Para los analistas se trata ni más ni menos que el pulso entre la clase política y el voto de opinión. Y este último no dio los mejores resultados en la primera vuelta.

El columnista Álvaro Forero Tascón cree que el actual escenario lo que muestra es un suprapartido (la U), “en proceso de evolucionar de una fase, llamémosle, peronista con caudillo y populismo, a un modelo parecido al del PRI en México”. A ello se antepone el esfuerzo mockusiano de querer “romper” el pacto de gobernabilidad entre la clase dirigente y la clase política.

Lo que busca Santos con su estrategia, según el analista Fernando Giraldo, es llevar a su candidatura en torno a lo que será su futuro gobierno para establecer una nueva versión de Frente Nacional donde confluyen cuatro partidos: tres de origen liberal (la U, Cambio Radical y el mismo Partido Liberal) y el Conservador, izando ahora la bandera de la “prosperidad democrática”. “Muchos colombianos encuentran que Santos les parece menos riesgoso, equivocadamente o no, es lo que piensan”, advierte.

Sobre la propuesta de Mockus, Giraldo piensa que se trata de un planteamiento de un gobierno abstracto en torno al Partido Verde con los ciudadanos que se quieran sumar, es decir, un mandato monopartidista con apoyo ciudadano. En su criterio, la decisión de no unirse al Polo fue equivocada, porque sí necesitaban esos votos: “Tenían prácticamente en bandeja de plata las opciones, el Polo no estaba pidiendo cabida, sólo acuerdos en puntos programáticos”, dice.

La percepción de la investigadora de la Universidad del Rosario Bibiana Andrea Clavijo es que Mockus no tenía necesidad de “echarse encima la carga valorativa que tiene el Polo, si de todas maneras no va a ganar las elecciones”. Así que, en su concepto, lo más rentable para los verdes es mantenerse en solitario y tratar de dejar imagen de recordación y transparencia para el futuro. “Claro que esta postura se convierte en una contradicción porque el eslogan del Partido es: ‘La unión hace la fuerza’”, concluye.

Muy diferente es la opinión de Clavijo sobre el gobierno de unidad nacional que propone Santos, algo que él ha estado intentando materializar hace varios años y que, guste o no, tiene identidad con quienes se está aliando.

Por último, el analista político Alejo Vargas cree que la alianza ciudadana de Mockus no tiene ninguna posibilidad, porque además de no ser “nada concreta”, es casi un hecho que ya hay un ganador: “Lo que proponen los verdes es darle otro nombre a la candidatura de Mockus sin ninguna novedad. Lo único que cambiaría las cosas sería la llegada de personalidades o movimientos, y eso parece que no se va a dar”.