Bogotá. El máximo líder de las FARC escapó a un bombardeo, informó este domingo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien ordenó intensificar la persecución contra el jefe rebelde, una señal de la intención de su gobierno de doblegar militarmente a la guerrilla.

El ataque contra el campamento en donde se refugiaba Alfonso Cano, el comandante más importante de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se produjo el jueves en una zona montañosa en límites entre los departamentos del Huila y Cauca, al suroeste del país.

"El objetivo de alto valor es Alfonso Cano, quien no es la primera vez que estamos detrás de él; estamos detrás de él hace mucho tiempo. En dos ocasiones estuvimos muy cerca y hace un par de días también estuvimos muy cerca, gracias, inclusive, a que su propia gente lo está delatando", dijo Santos.

"Ahí llegó la Fuerza Pública, llegaron las fuerzas especiales y tenemos comprobado que la noche anterior había dormido Alfonso Cano en ese campamento", explicó el mandatario en una declaración a periodistas después de visitar la zona en donde se cumplió el bombardeo y desembarco de las tropas.

Santos, quien asumió la presidencia el 7 de agosto del 2010, ofreció a la guerrilla la posibilidad de iniciar una negociación de paz con la condición de que liberaran a todos los secuestrados, pusieran fin a los ataques y anunciaran su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.

Santos logró como ministro de Defensa, durante el gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, la muerte del líder de las FARC Raúl Reyes, en un ataque en una zona selvática de Ecuador que provocó una crisis diplomática con el gobierno del presidente Rafael Correa.

Como presidente alcanzó el que se considera hasta el momento el golpe más importante contra la guerrilla, la muerte en un bombardeo en una zona selvática del sur del país de Víctor Julio Suárez, alias el "Mono Jojoy", el jefe militar de las FARC.

Tarde o temprano caerá. "Se voló en un espacio de 12 horas no más, pero la Fuerza Pública seguirá, seguirá persiguiéndolo, porque tarde o temprano va a caer, como van a caer todos los cabecillas de las FARC; como han venido cayendo", precisó el mandatario.

Santos, quien asumió la presidencia el 7 de agosto del 2010, ofreció a la guerrilla la posibilidad de iniciar una negociación de paz con la condición de que liberaran a todos los secuestrados, pusieran fin a los ataques y anunciaran su intención de deponer las armas y reintegrarse a la vida civil.

Pero las FARC, que dicen luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres, rechazaron las condiciones del mandatario y anunciaron que continuarán en la lucha armada.

Aunque en medio de la ofensiva militar que inició Uribe y que continúa Santos han muerto importantes líderes rebeldes, mientras que miles de combatientes han desertado, la guerrilla aún mantiene capacidad de realizar ataques de gran impacto en las zonas selváticas y montañosas a donde fue obligada a replegarse, e inclusive en los grandes centros urbanos.

Colombia afronta un conflicto interno desde hace más de cuatro décadas y que cobra miles de vidas.

Las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, se financia del narcotráfico, del secuestro y de la extorsión, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Santos recordó que en los últimos meses en operaciones militares han muerto hombres cercanos a Cano, encargados de su seguridad y que los comandantes rebeldes perdieron "santuarios" en los que se desplazaban antes sin temor de ser capturados o a caer muertos por las Fuerzas Armadas.

"En tres ocasiones ya Alfonso Cano ha estado a punto de caer, como estuvo a punto de caer 'Jojoy' antes de que cayera, como estuvo a punto de caer Raúl Reyes antes de que cayera. Eso es una operación que requiere perseverancia y paciencia. Pero estamos a la ofensiva", concluyó el presidente.