Bogotá. Un temido comandante de la mayor guerrilla izquierdista de Colombia y otros cinco rebeldes murieron este domingo durante intensos combates con tropas del Ejército en una zona montañosa del suroeste del país, informaron las autoridades militares.

La muerte de Rigoberto Zuluaga alias "Rigo", comandante del frente 17 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se produjo en la región de Vegalarga, cerca de la ciudad de Neiva -capital del departamento del Huila-, 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.

El líder rebelde muerto, de 41 años, tenía varias órdenes de captura en su contra por los delitos de asesinato, secuestro y rebelión.

En medio de los combates otros tres guerrilleros fueron capturados y tres más se entregaron a las autoridades militares. Un soldado también murió en los enfrentamientos.

La muerte de alias "Rigo", temido por los habitantes de la zona donde tenía su centro de operaciones por sus acciones violentas, se produjo en medio de la ofensiva contra la guerrilla que impulsa el presidente Álvaro Uribe y que cuenta con el apoyo de Estados Unidos.

El popular mandatario, considerado como el más importante aliado de Washington en América Latina en momentos en que gobernantes de izquierda ganan protagonismo en la región, ordenó la ofensiva desde que asumió el poder en el 2002.

La estrategia de seguridad permitió reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros, los asaltos a pueblos y los ataques contra la infraestructura económica, lo que contribuyó a aumentar la inversión extranjera en el país.

En medio de la ofensiva han muerto importantes comandantes guerrilleros como Raúl Reyes, Tomás Medina Caracas y Martín Caballero mientras que miles de combatientes desertaron, lo que redujo el poder militar de las FARC, que pasaron de unos 17.000 hombres en armas en 2002 a unos 8.000 en la actualidad.

Pero el grupo rebelde aún mantiene una importante presencia en zonas montañosas y selváticas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, su principal fuente de financiación, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Las FARC intensificaron sus ataques en las últimas semanas como parte de una estrategia, según el Gobierno, para ganar protagonismo político en la antesala de los comicios presidenciales del 30 de mayo y convertirse en un tema de debate electoral.