Bogotá. El encargado de seguridad del máximo líder de la guerrilla colombiana de las FARC murió en un combate con el Ejército, menos de tres meses después del deceso de su antecesor, una muestra de la presión militar sobre la cúpula del grupo rebelde, informó este sábado el gobierno.

Alirio Rojas, alias "El Abuelo", a cargo de la coordinación de los anillos de seguridad del comando central y del jefe las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Alfonso Cano, murió el viernes en una zona montañosa del Departamento del Tolima, en el sur del país.

"El abuelo" había reemplazado en el cargo a Arquímedes Muñoz, alias "Jerónimo Galeano", quien pereció el 20 de marzo en un combate con el Ejército colombiano.

"Al Comando Central de las FARC se le está dando de forma sistemática, cabecilla que ponen cabecilla que damos de baja", dijo el presidente Juan Manuel Santos.

"Felicito a las Fuerzas Armadas por este golpe tan importante", precisó el mandatario en un consejo de gobierno.

La zona de los combates es considerada emblemática para las FARC, por ser la región donde fue fundado el grupo guerrillero hace más de cuatro décadas.

Santos, que inició su mandato en agosto de 2010, ha seguido la política de seguridad de su antecesor Alvaro Uribe para diezmar al grupo guerrillero, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y Europa y que obtiene millonarios del narcotráfico.

A fines de mayo, el ministro del Interior Germán Vargas Lleras cerró la posibilidad de un acuerdo humanitario con las FARC para lograr la liberación de al menos 15 efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados por el grupo rebelde, que a cambio busca la excarcelación de cientos de sus miembros.

Colombia afronta un conflicto interno desde hace más de cuatro décadas y que cobra miles de vidas al año.

Pese a que la ofensiva militar, apoyada por Estados Unidos, obligó a las FARC a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas, el grupo aún mantiene la capacidad de realizar ataques de gran impacto, incluso en grandes centros urbanos.

En medio de la ofensiva han muerto importantes comandantes del grupo guerrillero, mientras que miles de combatientes han desertado.

Sin embargo, analistas estiman que aún está lejos la posibilidad de una derrota militar de las FARC o incluso un diálogo de paz, debido a las posiciones radicales del gobierno y de los rebeldes.