Bogotá. Colombia rechazó este martes la exigencia de las FARC de realizar un debate sobre la libertad de información para liberar al periodista francés Roméo Langlois y dijo que no polemizará con una organización criminal.

Las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen secuestrado desde hace 10 días al periodista y lo declararon "prisionero de guerra", lo que provocó el rechazo de grupos de derechos humanos y organizaciones que defienden la libertad de prensa.

"Esa organización criminal (...) no puede de ninguna manera venir a establecer condiciones de ningún tipo. El gobierno nacional no puede polemizar con criminales", respondió el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ante la demanda de la guerrilla.

"De ninguna manera se puede aceptar discusión alguna sobre esta situación de este periodista, lo tienen que liberar, liberarlo lo antes posible", precisó el funcionario.

Langlois, de 35 años, fue reportado como desaparecido por el gobierno de Colombia el 28 de abril luego de quedar atrapado en medio de un combate entre tropas del Ejército y rebeldes de las FARC en una zona selvática del departamento del Caquetá, en el sur del país.

El periodista que realizaba un documental para el canal France 24 sobre la lucha contra el narcotráfico en las selvas de Colombia cuando fue secuestrado, reside en el país sudamericano desde hace 12 años.

Llamados a la libertad. Aunque el grupo guerrillero insiste en que el reportero vestía prendas militares, las autoridades lo niegan y aseguran que en medio del combate se despojó de un chaleco antibalas y un casco que usaba para su protección antes de caminar hacia el área en donde estaban los rebeldes.

El país afronta un violento conflicto interno desde hace casi décadas en que las guerrillas enfrentan las Fuerzas Armadas gubernamentales. Pero el secuestro de periodistas no ha sido frecuente en la confrontación, que cobra miles de vidas al año.

La retención de Langlois provocó reacciones de organizaciones como Reporteros sin Fronteras y Amnistía Internacional que exigen al grupo rebelde liberarlo y cumplir con su anuncio de finales de febrero de no volver a secuestrar.

"Mientras un debate sobre la libertad de expresión y la forma en que los medios cubren el conflicto en Colombia podría ser positivo, no debe ser utilizado como un pretexto para mantener cautivo el periodista," dijo en un comunicado Susan Lee, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Aunque ha sido debilitado por una ofensiva militar en la que han muerto importantes comandantes mientras que miles de combatientes han desertado, el grupo guerrillero acusado de obtener millonarios ingresos del narcotráfico todavía tiene capacidad de realizar acciones de gran impacto en regiones en las que tiene fuerte presencia como el sur del país.

El ministro de Defensa reiteró que Colombia no realiza operaciones militares para rescatar a Langlois y que con la decisión busca facilitar su inmediata liberación.

"No adelantamos operaciones de rescate porque precisamente queremos contribuir a que este periodista vuelva lo antes posible sano y salvo, que lo entreguen rápidamente para que vuelva al seno de su familia", afirmó Pinzón.