Bogotá. Una senadora y un jerarca de la Iglesia Católica de Colombia reiniciaron este miércoles contactos con las FARC para lograr la liberación de un grupo de policías y militares secuestrados por la guerrilla, mientras que el religioso admitió la posibilidad de una entrega unilateral.

Es la primera versión que se conoce sobre la reactivación de contactos con las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para el tema de los rehenes luego de que el Ejército rescató hace más de dos semanas a cuatro efectivos, incluido el oficial de más alto rango secuestrado por los rebeldes.

La guerrilla mantiene en su poder a por lo menos 18 efectivos del Ejército y de la Policía, algunos de los que llevan más de 12 años secuestrados en la selva.

El obispo de la diócesis de Magangué, monseñor Leonardo Gómez Serna, dijo que con la reactivación de los contactos con la guerrilla se busca "que se logre la liberación de los 19 policías y soldados que están todavía secuestrados".

Aunque de acuerdo con estadísticas del Gobierno son 18 los miembros del Ejército y la Policía secuestrados por las FARC, el religioso habló de 19, debido a que al parecer incluyó a un infante de marina que fue hecho prisionero en mayo después de un combate en el selvático departamento del Caquetá.

"Hay perspectivas de que los entreguen unilateralmente al grupo, estamos trabajando sobre eso", afirmó Serna quien entre finales de marzo y abril participó con la senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba en la entrega de dos militares liberados unilateralmente por las FARC y de los restos de un oficial de la policía que murió en cautiverio.

Por su parte Córdoba informó a través de Twitter que en una reunión con monseñor Gómez decidieron seguir trabajando en la búsqueda de la libertad de los secuestrados.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien entregará el poder el 7 de agosto y en sus dos periodos de Gobierno ha impulsado una ofensiva militar contra la guerrilla, mantiene la orden de rescatar militarmente a los efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados por las FARC.

El presidente electo, Juan Manuel Santos, ha descartado un diálogo con la guerrilla para tratar el tema de los rehenes y durante la campaña prometió mantener la ofensiva militar del actual Gobierno que obligó a los grupos rebeldes a un repliegue estratégico a apartadas zonas y montañosas.

Las FARC, el grupo rebelde activo más antiguo del hemisferio y que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país de 44 millones de habitantes con marcadas diferencias entre ricos y pobres, busca un acuerdo humanitario con el Gobierno para intercambiar los rehenes por cientos de guerrilleros presos.