Bogotá. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sancionó este viernes la ley de víctimas y restitución de tierras para los desplazados por el largo conflicto armado interno, iniciativa que el secretario general de la ONU calificó como clave para resolver la confrontación.

Santos rubricó la ley, por la que el Estado compensará económicamente a las víctimas y devolverá tierras de las que fueron despojadas por grupos armados ilegales, en un acto en el que se destacó la presencia de Ban Ki-moon, líder de la organización internacional.

El gobierno dijo no tener un monto definido de a cuánto ascenderá la reparación global, pero ha descartado un impacto sobre las finanzas del país.

El ministerio de Hacienda aseguró que la ley se financiará con recursos del presupuesto y que es sostenible fiscalmente.

"Son un paso fundamental para comenzar a resolver el conflicto que el pueblo colombiano ha soportado durante tantas décadas", dijo Ban en su intervención en el acto.

La norma busca la reparación integral a través de una indemnización económica y la restitución de tierras de unos cuatro millones de personas, víctimas del conflicto armado desde 1985 y tendrá vigencia hasta el 2021.

Se estima que con la ley se restituirán unos 6 millones de hectáreas, de las cuales 4 millones fueron abandonadas y 2 millones más fueron objeto del despojo directo, la mayoría por escuadrones paramilitares.

La ley, aprobada por la coalición de partidos que respalda a Santos, es considerada como la más importante iniciativa en el primer año de gestión del mandatario.

"Se trata de una ley amplia (...) que supone un esfuerzo monumental (...) para reparar a nuestras víctimas y sanar las heridas que hemos sufrido como nación", declaró Santos.

De acuerdo con analistas y dirigentes políticos, la aprobación de la norma deja sin dos argumentos a la guerrilla izquierdista que históricamente ha reclamado una reforma agraria que incluya la devolución de tierras a personas desplazadas por la confrontación y la indemnización de las víctimas.

La ley reconoce como víctimas a quienes sufrieron ataques de la guerrilla, de los escuadrones paramilitares de ultraderecha e incluso de efectivos de las Fuerzas Armadas o en su defecto a sus familiares.

El mandatario colombiano dijo que con la ley se busca la paz y la reconciliación, pero admitió que el camino para implementarla y cumplirla no será difícil.

Analistas y grupos de derechos humanos han advertido sobre el riesgo de que se desate una ola de violencia contra campesinos y dirigentes de las víctimas por parte de grupos armados que se oponen a la restitución de tierras.