Bogotá. El presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, designó este miércoles como ministro de Defensa al ex senador Rodrigo Rivera, quien continuará la política de seguridad del actual mandatario, Álvaro Uribe.

Rivera, de origen liberal y quien estuvo a cargo de la gerencia política de la campaña de Santos a la Presidencia, es un abogado de 47 años y se educó en Colombia y Estados Unidos.

"Quiero (...) asumir este reto a partir del próximo 7 de agosto con la idea de darle continuidad y consolidar las políticas de seguridad democrática que tan brillantemente han sido aplicadas durante los últimos 8 años por el Gobierno del presidente Álvaro Uribe", dijo Rivera tras el anuncio.

Fuertemente apoyado por Estados Unidos, Uribe logró acorralar a la guerrilla izquierdista en selvas y montañas, aunque en zonas rurales mantienen el control de la producción y el tráfico de narcóticos, su principal fuente de ingresos.

Rivera fue precandidato a la presidencia del país en 2006 por el Partido Liberal, en unos comicios en los que fue reelegido Uribe.

Santos nombró como ministro del Interior y Justicia a Germán Vargas Lleras, su rival en los pasados comicios y un duro crítico de la guerrilla izquierdista y el narcotráfico, del cual ha sido víctima.

Vargas, de 48 años, tendrá el reto de sacar adelante cruciales iniciativas en el Congreso para reformar el sistema judicial, entre las que está la separación de su cartera en un ministerio del Interior y uno de Justicia.

Igualmente, tendrá que sacar adelante proyectos de ley cruciales para darle soporte a las iniciativas de Santos, que buscan encaminar a la economía hacia un crecimiento de 6 por ciento anual.

"Acepto lleno de compromiso, llego al Gobierno a construir", dijo Vargas, quien ha sido Representante a la Cámara y Senador durante varios periodos consecutivos.

El nombramiento de Vargas Lleras se produjo en medio de una ola de especulaciones sobre su posible designación en la cartera de Defensa, que desató la ira del vicepresidente Francisco Santos, quien dijo en la mañana que, de confirmarse, sería una traición a Uribe.

"Creo que esto puede estar incubando la primera crisis política de fondo del presidente" dijo Santos, primo del mandatario electo.

Vargas Lleras deberá recomponer las maltrechas relaciones con las altas cortes que deja el Gobierno de Uribe, varios de cuyos colaboradores son investigados por presuntamente ordenar seguimientos y escuchas ilegales a magistrados, periodistas y opositores.

La Corte Constitucional, declaró ilegal en febrero un referendo con el que se buscaba la segunda reelección consecutiva de Uribe.

Vargas Lleras, fundador del partido derechista Cambio Radical, fue uno de los primeros en alertar con pruebas en el Congreso cuando era senador sobre la presencia de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Venezuela.

A Vargas Lleras le hacen falta dos dedos de una mano por un atentado con un "libro bomba" que cometió aparentemente la guerrilla izquierdista por sus acusaciones y salió ileso de un atentado con un carro bomba, que también habrían hecho estallar los insurgentes.

Santos se posesionará con su equipo de Gobierno el próximo 7 de agosto por un periodo de cuatro años.