“Hace rato le dimos luz verde a Brasil para ayudar en la liberación de los secuestrados. ¿A qué se debe entonces la demora?", escribió el presidente Juan Manuel Santos en su cuenta de Twitter, en referencia a la demora en la liberación de Luis Alfonso Beltrán, César Augusto Laso, Carlos José Duarte, Jorge Trujillo, Jorge Humberto Romero y José Libardo Forero.

A principios de febrero, el grupo guerrillero aseguró que por ahora no es posible liberar a los seis uniformados que se había comprometido a entregar el pasado mes de diciembre, y quienes llevan más de doce años en cautiverio, pues “el área que habíamos escogido para la liberación de los prisioneros de guerra (…) ha sido militarizada injustificadamente por el gobierno de Colombia, lo cual nos impone aplazar su concreción”.

El anuncio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue calificado por el ministro del Interior, German Vargas Lleras, como un pretexto mentiroso con fines políticos. “La disculpa de que operaciones militares han impedido la liberación de estas personas es un pretexto mentiroso para retardar su entrega con propósitos que el país ya conoce: generar expectativa, crear tensiones, difundir propaganda política a nivel nacional e internacional, con el único fin de sacarles dividendo a estos hechos”, afirmó entonces Vargas Lleras.

Días después, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, aseguró que el gobierno tiene toda la logística disponible si las FARC se deciden a liberar a los secuestrados. Aunque también dejó la puerta abierta para que un "país amigo" participe.

La liberación de los secuestrados fue anunciada a principios de diciembre, y los nombres de los liberados fueron conocidos a cuentagotas.