Secuestradores liberaron este lunes a una niña colombiana de 10 años, hija de un alcalde de la oriental provincia de Arauca y cuyo rapto hace 18 días generó una enorme indignación en un país acostumbrado a la violencia política.

"Celebramos la liberación de Nohora Valentina", dijo en la noche del lunes el presidente Juan Manuel Santos en un comunicado. "Agradecemos al Comité Internacional de la Cruz Roja su gestión" al mediar su liberación.

No hubo más detalles disponibles sobre si se pagó un rescate o quién la secuestró. La guerrilla izquierdista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) negaron haber plagiado a la menor y condenaron el secuestro.

La niña fue liberada cerca de la frontera con Venezuela y en la tarde del lunes aún no se había reunido con su familia, informó el diario El Espectador.

"Nos alegramos por la noticia y esperamos la confirmación de que está libre", dijo su padre, Jorge Enrique Muñoz, alcalde del pueblo de Fortul, al diario. "Lo real será cuando mi niña esté aquí", agregó.

La niña fue secuestrada el 29 de septiembre cuando se dirigía a su colegio junto a su madre, quien fue liberada esa mañana.

El caso se hizo público, con su madre pidiendo su liberación y su padre solicitando pruebas de que la menor aún estaba viva. Santos condenó el rapto y compañeros de la niña realizaron marchas de protesta.

Más de 1.800 efectivos policiales y militares lanzaron al menos 10 operaciones de búsqueda por la pequeña, informó el diario colombiano El Tiempo. El Ejército luego se retiró por solicitud de la Cruz Roja para que pudiese mediar una solución, dijeron medios locales.

El secuestro ocurrió en medio de una violencia política cada vez mayor antes de las elecciones locales del 30 de octubre, cuando los colombianos elegirán gobernadores, alcaldes y concejales en todo el país.

Al menos 36 candidatos a cargos locales han muerto durante la campaña, además de unos 13 activistas, según la independiente Misión de Observación Electoral (MOE).