Bogotá. La senadora colombiana, Piedad Córdoba, dijo este martes que a pesar de la notificación de la Procuraduría General de la Nación de una inhabilidad para ejercer cargos públicos por 18 años, seguirá asistiendo al Congreso.

La líder política explicó que la mesa directiva del Senado cuenta con diez días para definir su caso. Al respecto, este mismo martes el Senado le respondió dejando en firme su destitución.

El Senado se pronunció rápidamente luego de que, este mismo martes, el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, asegurara que desde ahora Piedad Córdoba "es ex senadora".

El jefe del Ministerio Público dijo estar tranquilo frente a la decisión de la Corte de investigar si él extralimitó sus funciones al destituir a Córdoba por 18 años para ejercer cargos públicos por presuntos nexos con las FARC.

Entre tanto, la congresista dijo que interpondrá otros recursos legales en busca de recuperar su lugar en el Congreso de la República. A su turno, el presidente del Senado, Armando Benedetti, consideró que en el caso de Córdoba procede la destitución. "Me voy a someter a lo que ordena la ley", insistió Benedetti.

Debate en el Senado. Un arduo debate se generó este martes en la plenaria del Senado alrededor de la decisión en el caso de la líder política.

Aunque muchas voces se escucharon, finalmente los voceros de los partidos definieron que la mesa directiva de la corporación debía tomar la decisión, que fue desfavorable para Córdoba.