Bogotá. Colombia y Honduras acordaron este lunes fortalecer la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico de armas durante el encuentro que sostuvieron los presidentes Alvaro Uribe y Porfirio Lobo.

También se pusieron de acuerdo para cooperar en la campaña contra el lavado de activos y la trata de personas.

El mandatario hondureño realizó su primera visita oficial a Colombia, uno de los gobiernos que reconoció casi de inmediato su triunfo luego de las elecciones que ganó a finales de noviembre, tras la crisis política que afrontó ese país centroamericano por el derrocamiento de Manuel Zelaya.

Honduras, como otros países de Centro América y el Caribe, se convirtió en los últimos años en uno de los principales puntos de tránsito de la cocaína que los narcotraficantes colombianos envían hacia Estados Unidos.

"Ustedes tienen mucha experiencia que dar al mundo. Y en Honduras nos sentimos muy contentos de que haya habido desde hace mucho tiempo la relación de cooperación que hemos recibido de parte de ustedes", declaró Lobo a periodistas.

El mandatario de Honduras afirmó que su gobierno quiere compartir experiencias para combatir la delincuencia y el crimen organizado.

Los acuerdos incluyen capacitación por parte de las Fuerzas Armadas de Colombia a las de Honduras para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, aprovechando la amplia experiencia de la policía y los organismos de seguridad del país sudamericano.

Lobo destacó que durante su reunión con Uribe abordaron diferentes temas como la seguridad y la experiencia de Colombia para combatir las diferentes modalidades que afectan la seguridad.

El presidente Uribe, quien dejará el poder el próximo 7 de agosto, reconoció que Honduras ha sido golpeada en los últimos años por la violencia del narcotráfico y destacó que la cooperación internacional es fundamental para combatir ese delito.

Lobo también mostró su interés por implementar en Honduras programas de asistencia social para combatir la pobreza, similares a los desarrollados por Uribe en sus ocho años de gobierno.