Cucuta, Colombia. Colombia y Venezuela acordaron este viernes realizar operaciones coordinadas contra el narcotráfico, como parte de los programas binacionales de seguridad que incluyen enfrentar el secuestro, la extorsión y los grupos armados ilegales como la guerrilla izquierdista.

El acuerdo se logró en un encuentro de los ministros de Defensa de los dos países como parte del proceso de normalización de las relaciones entre los gobiernos de Bogotá y Caracas después de la crisis diplomática del 2010 que se originó en temas de seguridad.

"Fue una reunión franca y amable, estamos reactivando nuestros mecanismos de confianza y estamos trabajando para enfrentar juntos el delito transnacional", dijo el ministro colombiano Juan Carlos Pinzón.

Fue el primer encuentro de Pinzón con su homólogo, el general Henry Rangel, nombrado en ese cargo por el presidente Hugo Chávez, pese a estar señalado de vínculos con el narcotráfico y con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"En la medida en que los resultados se vean se seguirá incrementando la confianza entre los dos países", aseguró Pinzón al revelar que las Fuerzas Aéreas de Colombia y Venezuela realizarán operaciones simultáneas para interceptar aviones al servicio del narcotráfico, que se mueven entre los dos países.

Mientras que Colombia es considerado como el primer productor mundial de cocaína, Venezuela se convirtió en el principal punto de partida de aeronaves que transportan la droga hacia Estados Unidos y Europa, de acuerdo con fuentes de seguridad.

"A las mentiras no se les puede presentar pruebas, porque las mentiras no tienen pies y cuando se desatan feroces campañas de injuria y difamación la respuesta particularmente mía ha sido el trabajo", declaró el ministro venezolano de Defensa refiriéndose a las acusaciones en su contra de nexos con el narcotráfico y la guerrilla.

"Se ha acordado que las fuerzas aéreas de ambos países pongan en marcha un nuevo plan operativo vigente que dará herramientas operacionales, concretas, prácticas, para la persecución de aeronaves que tengan trazas ilegales que típicamente transportan la droga hacia otras regiones del continente", explicó Pinzón.

Otro de los frentes en los que se avanzará será la lucha contra el secuestro con un protocolo que se estableció para que las autoridades reaccionen conjuntamente ante el reporte de un plagio en la frontera común, reveló el funcionario colombiano.

Por su parte Rangel dijo que los dos países dieron un paso para terminar con "mitos" que han hecho daño a las relaciones binacionales.

"A las mentiras no se les puede presentar pruebas, porque las mentiras no tienen pies y cuando se desatan feroces campañas de injuria y difamación la respuesta particularmente mía ha sido el trabajo", declaró el ministro venezolano de Defensa refiriéndose a las acusaciones en su contra de nexos con el narcotráfico y la guerrilla.

Bogotá y Caracas afrontaron una crisis en sus relaciones diplomáticas a mediados del 2010, cuando el entonces presidente colombiano Alvaro Uribe acusó a Venezuela de permitir la presencia en su territorio de líderes de las FARC y del ELN, versión que Chávez negó.

Colombia y Venezuela comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros a lo largo de la que se denuncia presencia de guerrilleros y bandas criminales dedicadas al narcotráfico y conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha.

Después del restablecimiento de las relaciones, con la llegada al gobierno del presidente Juan Manuel Santos, la cooperación en seguridad ha mejorado y Caracas ha capturado y deportado a Colombia a líderes guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes.