Bogotá. La vida de las personas que las FARC mantienen secuestradas está en peligro por operaciones militares como la que condujo a la muerte en combate de ‘Alfonso Cano’, advirtió Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP).

Ese grupo de activistas de la paz, liderado por la ex senadora Piedad Córdoba, sostuvo que la intensidad de los bombardeos y operaciones militares ha puesto en riesgo inminente a los veintiún uniformados secuestrados por los rebeldes, así como a comunidades campesinas e indígenas.

Son acciones que "sin ningún miramiento de carácter humanitario descargan su plomo y sus bombas en el afán de obtener victorias militares a cualquier precio", criticó este colectivo.

La organización CCP se declaró preocupada por la postura del gobierno del presidente Juan Manuel Santos favorable a la "confrontación armada" por encima de la "salida política mediante el diálogo y la negociación".

El Ejecutivo de Santos "carece de una política verdadera de paz" y "lo único que busca es mantener los privilegios y el lucro que obtiene mediante la guerra", añadió el colectivo, que se reunió en Bogotá para analizar la desaparición del líder rebelde, que murió este viernes por la noche en combate en el suroeste del país.

El hecho es un "duro golpe para la paz", consideró este colectivo, creado para mantener un "intercambio epistolar" con las FARC y también con su par ELN.

Además, el grupo de intelectuales ha participado en el pasado en la puesta en libertad de militares y policías rehenes de las FARC, una docena de los cuales han sido devueltos por gestiones de facilitación de Córdoba.

A pesar de la muerte de ‘Alfonso Cano’, el colectivo instó a los dos grupos rebeldes a que mantengan las propuestas de diálogo que promueven desde antes de que Santos llegara al poder, en agosto de 2010, y al presidente a que no olvide su oferta con el mismo fin.