Bogotá. Tras los severos golpes que le ha asestado el Ejército a la estructura de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), entre ellos el abatimiento de dos de sus máximos jefes, alias 'Raúl Reyes' y el 'Mono Jojoy'; sumado a la pérdida de identidad y objetivo claro, la guerrilla más antigua de América Latina está condenada a ser una banda criminal más, dividida en pequeños grupos que actúan por su cuenta.

El diagnóstico fue hecho por el comandante de las FF.MM, almirante Edgar Cely, quien señaló que la concentración en actividades relacionadas con el narcotráfico ha fracturado seriamente la estructura de la organización.

Muestra de que su comportamiento es de una banda criminal es el hecho de que en el Pacífico estén dedicados a mantener los corredores de movilidad de la droga que sale por esa zona con destino a Estados Unidos y Europa, argumentó.

"El narcotráfico envenenó a las FARC. No tiene nada de raro que se conviertan en una pequeña banda de narcotraficantes buscando la salida de la coca por el Pacífico", advirtió Cely.

Actualmente en esa guerrilla no quedan sino 7.900 hombres, resaltó el alto oficial, quien advirtió que actúan en pequeños grupos y dispersos en varias zonas del país con actos terroristas, que pretenden crear impacto para dar la impresión de que aún tienen la fortaleza con la que alguna vez contaron.

Para ello están haciendo alianzas con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que ya no cuenta con mas de 2.000 hombres, para traficar explosivos.

También se están asociando con las bandas criminales para compartir rutas y el tráfico de insumos para el procesamiento del alcaloide.

Cely reveló que se intensificarán las operaciones en Córdoba, Cauca, Nariño y Caquetá, que son los puntos claves de la geografía nacional en donde tienen presencia.

Finalmente aclaró que la merma en la fortaleza de las FARC no significará un menor esfuerzo de las Fuerzas Armadas por acabarlas y que es ahora cuando hay que darles "la estocada final".