Bogotá. Al menos seis rebeldes y dos soldados murieron en combates en una zona montañosa del suroeste del país, entre tropas del ejército y guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que utilizaron a indígenas como escudos humanos, informó este domingo el gobierno.

Los combates se produjeron este sábado entre los municipios de Toribio y Caloto, en el departamento del Cauca, una región estratégica para la producción y el tráfico de drogas habitada por comunidades indígenas que se han declarado neutrales en el conflicto interno que azota al país desde hace más de 45 años.

El comando del ejército informó que en los enfrentamientos también resultaron heridos cinco militares, mientras que se interceptaron comunicaciones a la guerrilla en las que reconocen doce heridos y cuatro desaparecidos entre sus hombres.

El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, acusó a las FARC de utilizar a las comunidades indígenas del Cauca como escudos humanos para impedir el avance de la fuerza pública.

"Conducta que viola todas las disposiciones del Derecho Internacional Humanitario, conducta que compromete la seguridad e involucra abusivamente a la población indígena indefensa", dijo el funcionario, en declaraciones a periodistas.

Las FARC han sido debilitadas por una ofensiva militar que comenzó en el 2002, con el apoyo de Estados Unidos, en la que han muerto altos comandantes rebeldes, mientras que miles de combatientes han desertado.

Pero pese a la ofensiva, que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos continúa, la guerrilla mantiene la capacidad de enfrentar a las fuerzas armadas y de ejecutar ataques de gran impacto en las zonas montañosas y selváticas a donde se replegó, e incluso en los grandes centros urbanos.

Los pueblos indígenas han sido golpeados por el conflicto en Colombia y las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, acusadas de reclutar a sus integrantes o de usarlos como escudos para detener las ofensivas militares en su contra.

De acuerdo con grupos de derechos humanos como Amnistía Internacional, los pueblos indígenas de Colombia corren un grave riesgo de desaparecer por el aumento de ataques como asesinatos, masacres, reclutamiento, confinamiento, abuso sexual y desplazamiento, agravados por el conflicto armado.

Los grupos paramilitares de ultraderecha y las fuerzas armadas también son responsabilizados por entidades de derechos humanos de abusos contra los indígenas.

Miles de indígenas han sido obligados a abandonar sus tierras en zonas de intenso conflicto militar y ricas en biodiversidad, minerales y petróleo, mientras que otros no pueden salir libremente porque los grupos armados ilegales sembraron minas terrestres en los caminos de acceso.