Los votantes brasileños han comenzado a acudir, desde la mañana de este domingo, a las urnas para participar en la segunda ronda de las elecciones presidenciales del país, a través de la cual se decidirá si el actual gobernante Partido de los Trabajadores (PT) retendrá el poder por un cuarto mandato, o será derrotado por la oposición.

La presidenta en funciones, Dilma Rousseff, busca la reelección frente al senador Aécio Neves, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB). En la primera vuelta de los comicios, Rousseff se apoderó de la delantera al conseguir el 41,6% de los sufragios, respecto al 33,6% de Neves.

Marina Silva, postulada por el Partido Socialista Brasileño (PSB) y que se ubicó en tercer puesto durante la primera ronda electoral con el 21%, ya declaró su apoyo a Neves.

Sin embargo, el PSB ha quedado dividido al respecto y algunos líderes locales del partido, de manera pública, optaron por respaldar a la actual mandataria. Entre tanto, la mayoría de los otros candidatos decidieron conceder su apoyo a Neves.

En los primeros sondeos sobre intención de voto para la segunda ronda electoral, Neves aventajaba a Rousseff, pero poco a poco perdió terreno ante la gobernante. En las últimas encuestas, Rousseff asumió la delantera.

Además de elegir a un presidente del país, los brasileños también elegirán, en esta segunda ronda, a las autoridades de 14 estados, incluidas las del Distrito Federal de Brasilia.

Teniendo en cuenta que en esta votación se emplean papeletas electrónicas en todo el país, se darán a conocer los resultados electorales la noche de este domingo.