"Allí se va a definir una carpeta de proyectos que contenga los que se perfilan realmente viables. Hay intenciones (de elaborar proyectos) que involucran el uso de todas las aguas que están en la frontera con Chile, especialmente las aguas del Silala”, explicó ayer a La Razón el asesor de la gobernación de Potosí, Guido Gonzales.

La decisión fue hecha pública un día después de que el vicecanciller, Juan Carlos Alurralde, anunciara la intención gubernamental de emplear el 50% de las aguas del Silala en proyectos de beneficio para Potosí y el Estado, y recordara que la gobernación potosina está “en todo su derecho” de explotar esos recursos hídricos que nacen en territorio boliviano.

Alurralde recordó que ya en la gestión del ex prefecto potosino, Mario Virreira (2006-2010), se desarrollaron proyectos de aprovechamiento de las aguas del Silala, y que uno de los más importantes planteaba la instalación de una hidroeléctrica para bombear el recurso hídrico al interior del territorio boliviano para actividades productivas. No obstante, dijo que sólo se quedó en las ideas. “El proyecto, como proyecto, no avanzó”.

El asesor de la gobernación explicó que aunque el territorio donde nacen las aguas del Silala es árido, muchas comunidades potosinas, de las provincias Sur y Nor Lípez, se pronunciaron a favor de que las aguas que fueron desviadas a Chile sean revertidas al lado boliviano para su uso en la agricultura.

“Existen en esas provincias varias comunidades que son potencialmente quinueras. Las comunidades quieren que esas aguas se reviertan al lado boliviano”, sostuvo.

El pasado 8 de abril, el gobernador de Potosí, Félix Gonzales, anunció que se desviarán las aguas del Silala si Chile no paga a Bolivia por su uso. Recordó que en 1960 se calculó una deuda de US$800 millones, pero ahora se “requiere una evaluación, porque la deuda estaría en US$1.600 millones”. También entonces anunció que en seis meses (octubre) se tendría un estudio para desviar el curso del recurso hídrico.

Ayer, el asesor de la gobernación potosina aseguró que existen “métodos y proyectos a través de los cuales el agua del Silala puede ser bombeada al lado boliviano”. “Son ideas que el día 28 (de abril) las vamos a analizar juntamente con las organizaciones, las entidades cívicas y también autoridades del gobierno”, sostuvo.

Desvío. En 1908, las aguas del Silala fueron desviadas a Chile con una canalización artificial autorizada por una concesión boliviana a la empresa chilena The Antofagasta-Bolivian Railway Company. El año 2000, el gobierno boliviano intentó cobrar por su uso y Chile se negó de manera rotunda.

Los gobiernos de los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Chile, Michelle Bachelet, establecieron el año 2006 una agenda de discusión de 13 puntos. El séptimo punto involucra el debate sobre el Silala y el uso de otros recursos hídricos.

La comisión que visitará el Silala este jueves, según informó el asesor de la gobernación, estará encabezada por el gobernador Gonzales. Se espera que el canciller David Choquehuanca también integre esa delegación.

“Como gobernación estamos preocupados por la situación del Silala y estamos viendo de una vez tomar algunas políticas sobre este recurso. Por estrategia y por política, no estamos comunicando nada aún, pero ese día (el 28 de abril) junto a las autoridades nacionales vamos a definir qué políticas asumir”, dijo Gonzales.

En cambio, el presidente del Comité Cívico de Potosí (Comcipo), Celestino Condori, exigió una vez más a Chile el pago de la deuda histórica con Bolivia por el uso del Silala. “Estamos perdiendo mucho dinero”, sostuvo el dirigente, quien calculó que por día Potosí pierde entre US$15 mil y US$17 mil por el no cobro del uso de ese manantial.

Diálogo. El presidente del Comité Cívico de Potosí (Comcipo), Celestino Condori, opinó que “se debe agotar todo el diálogo” sobre el Silala en los encuentros bilaterales con Chile. En su opinión, si el gobierno manejara adecuadamente “y con mayor inteligencia” los recursos que tiene el país en la negociación con los vecinos, incluso podría lograr el retorno al mar. “Si nosotros actuáramos de manera más inteligente en el ámbito diplomático podrían hacer que Chile dependa de Bolivia y esa dependencia tarde o temprano va a generar que nosotros como Estado boliviano lleguemos a una salida soberana al mar”.

Exigen el uso inmediato de las aguas. Legisladores del oficialismo y de la oposición coincidieron este viernes en demandar el uso inmediato de las aguas del Silala en proyectos nacionales o regionales, lo que bajaría el caudal hacia Chile, país que actualmente aprovecha estas aguas para su consumo y el funcionamiento de empresas mineras privadas.  

“Ni una sola gota más de las aguas del Silala a Chile. El gobierno dejó pasar mucho tiempo y es hora de que se utilicen nuestros recursos para el bien nuestro”, arremetió, por ejemplo, la diputada opositora Adriana Gil.

En la misma línea, la representante de Potosí, Emiliana Aiza (MAS), sugirió al Ejecutivo, la gobernación de Potosí y los movimientos sociales plantear proyectos para utilizar esas aguas.

“Debemos aprovechar nuestros recursos inmediatamente. Y en el caso del Silala existen una serie de proyectos que nos permitirán utilizar estas aguas”, aseveró Aiza. La legisladora informó que se encuentran en carpeta la elaboración de  proyectos  como la construcción de una planta hidroeléctrica, la edificación de una embotelladora de agua potable y obras de riego para la ganadería y la agricultura.

Sin embargo, el diputado Juan Carlos Cejas (MAS) hizo notar que la consolidación de los proyectos debe estar sujeta a estudios técnicos.

“Antes quisimos poblar la región del Silala, pero por las condiciones de la zona no se concretó. Debe haber estudios topográficos que aprueben la consolidación de los proyectos y así se podrá utilizar las aguas del Silala, aguas que son nuestras”, afirmó Cejas.

Del mismo modo, el jefe de bancada del MAS en el Senado, Isaac Ávalos, pidió elaborar estudios serios para instalar una planta hidroeléctrica.